Los análisis forenses realizados en el compartimento oculto del chalet de Óscar S. no han detectado material biológico, debilitando una de las hipótesis recientes manejadas por la UCO.
VALLADOLID – La investigación sobre la muerte de Esther López añade un nuevo giro. Este viernes, la Guardia Civil ha informado que los análisis de ADN efectuados en el espacio oculto —conocido como «zulo»— localizado en la vivienda del único investigado, Óscar S., no arrojan resultados positivos. Los expertos forenses no han hallado restos biológicos que relacionen a la joven con ese lugar.
El examen se llevó a cabo empleando tecnología avanzada y perros especializados en la detección de evidencias biológicas, con la finalidad de esclarecer si el cuerpo de Esther pudo haber sido ocultado en ese espacio antes de que fuera encontrado el 5 de febrero de 2022 en una cuneta.
Un contratiempo para la acusación
El descubrimiento de este compartimento oculto en el chalé de la urbanización El Romeral (Traspinedo) había generado altas expectativas en la investigación. Se sospechaba que el acusado podría haber empleado este «zulo» para esconder el cadáver durante los días de búsqueda intensiva por parte de vecinos y cuerpos de seguridad.
No obstante, los resultados del Laboratorio de Criminalística de la Guardia Civil son definitivos: las muestras tomadas de polvo, fibras y superficies internas no contienen ADN de la víctima. Este hallazgo representa un respaldo para la defensa de Óscar S., que siempre ha defendido su inocencia, y dificulta la narrativa presentada por la acusación.
Informe técnico del análisis de ADN
La identificación de ADN es fundamental en la investigación forense, especialmente para confirmar la presencia de una persona en un recinto cerrado y oculto.
Nota técnica: En criminalística, el ADN puede obtenerse de restos de piel, cabello o fluidos. La ausencia de tales evidencias en un espacio tan confinado sugiere dos escenarios: la víctima nunca estuvo allí o el lugar fue limpiado exhaustivamente con agentes químicos que eliminaron cualquier rastro biológico.
El juicio se acerca
A pesar del resultado negativo, la Fiscalía y la acusación particular continúan respaldándose en otras pruebas indirectas recopiladas a lo largo de los últimos cuatro años:
- Posicionamiento de teléfonos móviles: que sitúa a ambos en la misma ubicación la noche de la desaparición.
- Daños en el vehículo: informe del fabricante del coche del acusado que señala un golpe compatible con un atropello.
- Fibras encontradas en el automóvil: restos de ropa de Esther localizados en el maletero durante inspecciones previas.
Ahora, la jueza del Juzgado de Instrucción número 5 de Valladolid debe valorar si estos resultados del Laboratorio de Criminalística son suficientes para proceder con el auto de apertura de juicio oral. También deberá considerar si la falta de una evidencia concluyente en la vivienda del investigado deja dudas sin resolver en uno de los casos más mediáticos de la crónica negra española reciente.


