La undécima edición de ‘La isla de las tentaciones’ ha comenzado su emisión en Telecinco con la apertura de sus conocidas villas en República Dominicana. En este primer capítulo, se han exhibido las declaraciones de los concursantes y se ha encendido la primera alarma
Las dos villas ubicadas en República Dominicana abrieron sus puertas la noche del lunes para recibir a las nuevas parejas y los tentadores que participan en ‘La isla de las tentaciones 11’. El programa, presentado por Sandra Barneda y considerado una de las apuestas principales de esta temporada en Telecinco, reunió en su debut una media de 652.000 espectadores y un 10,8% de cuota de pantalla. Estos datos posicionaron la emisión como la tercera opción para el público en su horario, solo superada por el estreno de la serie ‘El Secreto’ en Antena 3, que obtuvo un 13,6%, y por ‘Masterchef Celebrity Legends’, con un 12,5%.
En el programa inicial, la presentadora dio la bienvenida a las cinco parejas protagonistas: Kico y Paula, Nacho y Náyades, Rubén y Gema, Sergio y Paola, y Nando e Isa. Durante esta primera toma de contacto, los participantes expresaron sus temores y preocupaciones antes de instalarse en sus residencias y comenzar la convivencia con los solteros y las solteras.
La noche situó a Kico y Paula en el centro de las primeras pruebas del concurso, poniendo a analizar su relación de un año y medio. Como novedad en esta temporada, el programa proporcionó a las participantes un vídeo con testimonios inéditos de una de las parejas. En el vídeo, Kico reconoció la dificultad de mantener sus límites personales durante la experiencia: «Hay fuego dentro de mí, intento ser una persona de 10, pero hay veces que no puedo controlar lo que sale. Yo conozco mis límites, pero no los suelo cumplir nunca. Me considero un perro de la calle, por mucho que lo intentes domesticar no hay forma de hacerlo».
La exhibición del video provocó una reacción inmediata en Paula, quien evidenció su desconcierto ante las palabras escuchadas: «Yo no reconozco para nada a esta persona, me siento completamente descolocada». Poco después, la concursante vio la llegada de Fran, participante de la edición anterior que regresa al programa como soltero. Al verlo, Paula admitió que era el participante que más le había gustado en la entrega pasada.
La primera jornada terminó con la activación de la luz de la alarma en Villa Playa, donde residen las chicas y los tentadores, indicando que uno de los integrantes de la pareja opuesta había superado el límite establecido. La señal se encendió debido al comportamiento de Kico, quien mantuvo varias conversaciones con una de las solteras expresando que sentía «fuego» y mostrando su intención de impresionar a las participantes.
Para la próxima entrega, que se emitirá la noche del miércoles, el programa presentará nuevos vídeos a través de las tabletas que generarán molestia entre las participantes, además del ingreso de una nueva persona que influirá directamente en la relación entre Gema y Rubén.



