Vídeos antiguos, imágenes de otros países, contenidos creados con inteligencia artificial y acusaciones sin pruebas han circulado durante la crisis migratoria
TeleCeuta | Ceuta
La crisis migratoria de Ceuta también se está librando en las redes sociales. Durante estas semanas han circulado vídeos fuera de contexto, imágenes manipuladas y afirmaciones falsas que se han mezclado con hechos reales.
El resultado es una enorme cantidad de información difícil de verificar y una mayor confusión sobre lo que realmente ha ocurrido en la ciudad.
Bulos en distintas direcciones
La desinformación no ha circulado en un único sentido.
Uno de los vídeos difundidos como actual mostraba supuestamente a jóvenes atacando un furgón de la Policía en Ceuta. Sin embargo, las imágenes correspondían a 2021, durante una visita de Santiago Abascal a la ciudad.
Otro vídeo mostraba a varias personas lanzando piedras contra vehículos policiales. También fue vinculado con Ceuta, aunque las imágenes habían sido grabadas en Castillejos, Marruecos.
Algo similar ocurrió con unas imágenes en las que jóvenes con banderas marroquíes rodeaban a agentes de Policía. El vídeo no correspondía a Ceuta, sino a Amberes, en Bélgica.
Pero también se difundieron contenidos falsos en sentido contrario. Un vídeo presentado como la agresión de un policía a un adolescente norteafricano en Ceuta había sido grabado realmente en Colombia.
Falsas acusaciones contra organizaciones
Durante la crisis también circularon mensajes que aseguraban que una ONG estaba entregando sprays de gas pimienta a migrantes para utilizarlos contra las fuerzas de seguridad.
La organización negó esa acusación. Además, la Policía Nacional señaló que no disponía de información oficial sobre ataques de ese tipo contra los agentes desplegados en Ceuta.
Este tipo de contenidos resulta especialmente sensible porque introduce acusaciones graves sin aportar pruebas y puede contribuir a aumentar la tensión en un contexto ya complicado.
Vídeos de otros países y contenidos generados con IA
La lista de contenidos atribuidos falsamente a Ceuta es más amplia.
Se difundieron imágenes de una iglesia destrozada en Colombia como si hubieran sido grabadas en la ciudad. También circularon imágenes relacionadas con un supuesto intento de ocupación de la vivienda de dos personas mayores que en realidad correspondían a Argentina.
Otro vídeo mostraba a una joven presuntamente acosada. Las imágenes, sin embargo, pertenecían a una película argelina.
A todo ello se han sumado contenidos creados o modificados mediante inteligencia artificial, así como un supuesto informe confidencial atribuido al Ejército cuya autenticidad no estaba acreditada.
También han circulado vídeos y mensajes sobre supuestos túneles entre Marruecos y Ceuta. La existencia de estas vías como sistema de comunicación entre ambos territorios no ha sido acreditada.
El caso de laSexta
Otro episodio que generó controversia fue la entrevista realizada por laSexta a dos hombres encapuchados que afirmaban actuar contra personas migrantes a las que acusaban de cometer delitos.
En redes sociales se acusó a la cadena de haber preparado una escenificación. LaSexta rechazó esa acusación y sostuvo que los entrevistados eran ceutíes y que las armas de aire comprimido que aparecían en las imágenes no habían sido proporcionadas por el medio.
La acusación de montaje no está acreditada. Al mismo tiempo, que una entrevista haya sido emitida por un medio de comunicación tampoco convierte automáticamente en ciertos todos los testimonios o afirmaciones realizadas por sus protagonistas.
Es, por tanto, un caso diferente de aquellos contenidos cuya falsedad sí ha podido ser comprobada.
Cómo comprobar un posible bulo
Ante una información especialmente llamativa, hay varias comprobaciones básicas que pueden ayudar a determinar su autenticidad.
Lo primero es comprobar quién publicó inicialmente el contenido y cuándo fue grabado. Una búsqueda inversa de una fotografía o de un fotograma puede revelar que las imágenes proceden de otro país o de varios años atrás.
También pueden aportar pistas elementos como las matrículas, los edificios, las señales, los uniformes, el idioma o la configuración de las calles.
Cuando una información se atribuye a la Policía Nacional, la Guardia Civil, el Ejército o cualquier administración pública, resulta recomendable comprobar si existe realmente un comunicado o una declaración oficial que respalde esa afirmación.
La velocidad de las redes frente a la verificación
La experiencia de estas semanas demuestra que la desinformación puede circular en distintas direcciones y utilizar acontecimientos reales para construir relatos falsos o difíciles de comprobar.
El problema es que un vídeo falso puede alcanzar miles de reproducciones antes de que llegue su desmentido.
En una crisis migratoria como la de Ceuta, donde las imágenes pueden tener además consecuencias políticas y sociales, distinguir entre lo comprobado, lo demostrado falso y aquello que todavía no está confirmado resulta especialmente importante.
Compartir una información sin verificar puede contribuir a convertir un rumor en una supuesta realidad.


