Los sindicatos de la enseñanza convocan una marcha multitudinaria desde Plaza España hasta el Parlament, garantizando el inicio de la Selectividad para preservar el interés de los estudiantes.
BARCELONA.– La visita histórica del papa León XIV a Barcelona se enfrentará directamente al descontento de la comunidad educativa. Los docentes catalanes han convocado para este martes una nueva jornada de movilizaciones intensas en las calles de la ciudad, aprovechando la amplia cobertura mediática internacional generada por la presencia del pontífice. El sindicato mayoritario Ustec, junto a CGT, Intersindical, CNT y COS, lideran esta protesta destinada a expresar de manera clara su rechazo a las recientes propuestas laborales y salariales presentadas por la administración.
La convocatoria surge tras la contundente victoria del ‘no’ en la consulta vinculante realizada sobre la última oferta de la conselleria de Educación, donde el 65% del profesorado votó en contra del documento. La marcha principal comenzará a las 11:00 horas en la estratégica Plaza España, punto exacto donde el arzobispado y las autoridades han instalado la gran sala de prensa internacional para la cobertura de los actos del Santo Padre. Desde allí, los participantes avanzarán en columna por las avenidas de Barcelona hasta llegar frente al Parlament de Catalunya.
Iolanda Segura, portavoz de Ustec, denominó explícitamente esta protesta como una «papahuelga», señalando que la coyuntura eclesiástica representa una ocasión imprescindible para forzar a la consellera de Educació, Esther Niubó, a reconsiderar las negociaciones. «Esta manifestación debe servir para ejercer presión y enviar un mensaje claro e irrevocable: es urgente reunirnos para encauzar la situación actual del sector», afirmó la líder sindical.
Un pulso de cifras y consignas amarillas
Este nuevo episodio del conflicto educativo llega tras una escalada de paros iniciada en mayo, que ya acumula 17 acciones reivindicativas diversas, incluyendo concentraciones del sector de guarderías (0-3 años), doce movilizaciones territoriales y tres huelgas generales en toda Cataluña. La última gran muestra de fuerza ocurrió el viernes 5 de junio, con discrepancias notables en la cifra de asistentes: mientras la Guardia Urbana estimó 15.200 personas, los sindicatos elevaron el número hasta 90.000 manifestantes.
Durante las jornadas de paro de la semana pasada, los sindicatos avisaron que la normalidad no estaría asegurada durante los eventos vaticanos. Consignas como ‘El martes el papa se encontrará una huelga’, ‘Queremos un milagro’ o ‘Habemus papam, fumata amarilla’ (haciendo alusión a las camisetas amarillas del profesorado) se escucharon con fuerza, dejando claro que el conflicto laboral se entrelazaría completamente con la agenda del pontífice.
Protección estricta a las pruebas de Selectividad
A pesar de la solidez de sus demandas, los comités organizadores establecieron una línea roja para proteger el futuro académico de los jóvenes. Como la movilización coincide con el inicio de las Pruebas de Acceso a la Universidad (PAU) en Cataluña, los sindicatos acordaron no programar acciones ni cortes de tráfico antes de las 9:00 horas, momento en que comienza el primer examen de selectividad. El objetivo común es no obstaculizar la movilidad ni generar estrés adicional a los 45.821 estudiantes que estos días aspiran a ingresar en las universidades catalanas.



