CEUTA.– La Ciudad Autónoma de Ceuta ha resuelto posponer el comienzo del periodo autorizado para la caza menor durante la temporada cinegética 2026-2027. Esta decisión, emitida por la Consejería de Medio Ambiente, Servicios Urbanos y Vivienda a través de un decreto firmado por el consejero Alejandro Ramírez Hurtado y divulgado este martes en el Boletín Oficial de la Ciudad de Ceuta (BOCCE), responde a los riesgos para la seguridad generados por la presencia constante de personas en las áreas forestales tras la llegada masiva del pasado verano.
Riesgos en el monte tras los sucesos de julio
La causa principal de esta medida se remonta a los días 30 y 31 de julio, momento en que un importante grupo migratorio accedió a la ciudad autónoma. Ante la presencia continuada de un número no determinado de personas en diferentes parajes naturales y montes de Ceuta, las autoridades locales han priorizado evitar posibles incidentes y asegurar la salud pública y la protección ciudadana en las zonas destinadas a la caza.
Antes de emitir la normativa, los Servicios Técnicos de Obimasa pidieron la evaluación de la Jefatura de Protección Civil y de la Jefatura Base de la USBAD ‘Teniente Ruiz’. Tras analizar los informes de estas entidades, se acordó suspender la apertura de la temporada de manera provisional. Esta decisión recibió el apoyo unánime del Consejo de Caza de Ceuta en la reunión celebrada el 4 de septiembre.
Un arranque condicionado a informes de Defensa y Seguridad
La Orden de Veda aprobada inicialmente establecía dos periodos de actividad desde el 10 de octubre de 2026 hasta el 31 de enero de 2027, restringidos a días festivos y fines de semana para especies como el conejo, la liebre, la perdiz moruna, la becada y las palomas, entre otras. Sin embargo, esas fechas han sido detenidas sin un plazo definido.
La reanudación de la temporada solo se autorizará si las autoridades competentes en defensa, seguridad ciudadana y protección civil entregan informes positivos que reflejen una mejora destacada en las condiciones naturales. En caso de confirmarse la inexistencia de riesgos, la Consejería emitirá un nuevo decreto para ajustar el calendario.
Mantenimiento del control de jabalíes y zonas vedadas
A pesar de la suspensión de la caza menor habitual, el decreto continúa en vigor con otras regulaciones que protegen y gestionan la vida silvestre. Persisten las limitaciones clásicas en áreas sensibles, como la cuenca del Arroyo del Renegado, donde permanece prohibida la caza luego del daño ocasionado por el incendio forestal de septiembre de 2022.
Asimismo, la administración seguirá activando protocolos para controlar poblaciones de especies oportunistas o invasoras, como jabalíes, cerdos vietnamitas asilvestrados e híbridos, autorizando batidas o aguardos específicos cuando la Consejería lo considere necesario por motivos medioambientales.



