Ceuta — La Unidad de Drogas y Crimen Organizado (UDYCO) de la Policía Nacional ha realizado un avance clave en la llamada ‘Operación Ares’, la investigación que permitió descubrir el segundo ‘narcotúnel’ que conecta de manera subterránea Marruecos con una nave industrial situada en el Tarajal (Ceuta).
La policía ha solicitado al Juzgado Central de Instrucción número 6 de la Audiencia Nacional una autorización urgente para clonar, volcar y realizar un análisis forense de 16 dispositivos electrónicos incautados a cuatro de los principales detenidos. El objetivo principal es identificar y dar con los miembros de la red criminal que permanecen sin ser detectados y que buscan evitar el proceso judicial.
La posible colaboración interna en duda
Uno de los aspectos más delicados reflejados en el informe policial, al que ha tenido acceso El Faro, señala la probable existencia de filtraciones desde dentro.
La UDYCO expresa por escrito sus sospechas sobre la «participación de agentes de las fuerzas de seguridad, que podrían colaborar en la realización de delitos contra la salud pública y relacionados» cometidos por esta estructura criminal de carácter internacional.
La dimensión de esta organización criminal se evidencia en las cantidades confiscadas hasta el momento:
- Marihuana y hachís: 17.504 kilogramos de hachís incautados.
- Cocaína: 88 kilogramos decomisados.
- Dinero en efectivo: 1.504.005 euros en efectivo requisados.
- Detenidos: Cerca de treinta personas arrestadas.
- Cargos penales: Tráfico de drogas, pertenencia a organización criminal, blanqueo de capitales y conspiración para asesinato.
Los cuatro perfiles claves bajo análisis electrónico
La policía judicial considera imprescindible examinar los teléfonos móviles para revelar la estructura de mando, las rutas de transporte y la comunicación con proveedores mediante aplicaciones cifradas como Signal y Telegram. Las peticiones de análisis se centran en cuatro personas concretas:
1. El responsable de seguridad y vigilancia de la red
Encargado de coordinar la protección en el transporte de droga. En la inspección de su domicilio se encontraron 25 kilos de hachís, 94.000 euros en efectivo y el permiso de circulación de un vehículo perteneciente a una joven detenida previamente con un cargamento de 480 kilos de hachís.
2. El colaborador cercano del líder de la rama gallega
Asociado estrechamente a Pablo Oro, líder del grupo en Galicia. La investigación de la UDYCO confirmó un viaje conjunto de ambos desde Pontevedra a Algeciras con la intención de entregar 668.270 euros, supuestamente vinculados a una operación de narcotráfico que fue frustrada.
3. El tercer implicado con efectivo en su poder
Durante la inspección en su residencia se incautaron 34.100 euros en efectivo, presuntamente derivados de las ganancias del tráfico de sustancias ilícitas.
4. Enlace de la rama gallega
Este cuarto investigado, relacionado con la logística en la distribución de la droga en el norte de España, fue encontrado con 90.020 euros durante la operación policial.
Una acción «adecuada, proporcional y justificada»
La UDYCO sostiene ante la Audiencia Nacional que acceder a las geolocalizaciones, conversaciones, imágenes, correos electrónicos y almacenamientos en la nube de estos dispositivos es la única forma eficaz para reconstruir la actividad delictiva. Al tratarse de una organización con alta tecnología que utilizaba sistemas seguros para coordinar embarcaciones de alta velocidad (EAV) y ocultar el traslado de drogas por el túnel, el análisis físico de los dispositivos es fundamental.
La policía defiende que esta intervención en los derechos fundamentales de los sospechosos es «equilibrada, razonable y estrictamente necesaria» dada la gravedad de los delitos y el interés público para desarticular completamente la organización.



