Rabat mantiene el silencio institucional ante la presencia de Felipe VI y Letizia en Ceuta y Melilla, pese a las críticas de medios y organizaciones marroquíes.
TeleCeuta | Ceuta
La visita de los Reyes de España a Ceuta y Melilla no ha provocado, hasta el momento, una protesta diplomática oficial de Marruecos. Rabat ha optado por mantener un perfil institucional discreto, una actitud que puede interpretarse como un intento de evitar una nueva confrontación con España en un momento especialmente delicado para las relaciones bilaterales.
El silencio del Gobierno marroquí contrasta con las críticas aparecidas en determinados medios de comunicación y organizaciones del país vecino, que siguen cuestionando la soberanía española sobre ambas ciudades.
Una reacción diferente a la de 2007
La actitud de Marruecos resulta especialmente significativa si se compara con la visita de Juan Carlos I y Sofía en noviembre de 2007, cuando Rabat expresó formalmente su rechazo y llamó a consultas a su embajador en Madrid.
En esta ocasión, no se ha producido una respuesta diplomática de semejante alcance, pese al simbolismo político e institucional que representa la presencia de Felipe VI en las dos ciudades autónomas.
Evitar una nueva confrontación
La ausencia de una protesta oficial puede responder al interés de Marruecos por preservar las relaciones diplomáticas con España y evitar que la cuestión territorial añada nuevas tensiones a la crisis migratoria.
No obstante, el silencio de Rabat no implica un cambio en sus posiciones históricas sobre Ceuta y Melilla, ni supone un reconocimiento expreso de la visita.
Por ahora, Marruecos parece optar por mantener sus discrepancias fuera de una confrontación diplomática abierta, mientras España reafirma con la presencia de los Reyes su vinculación institucional con ambas ciudades.


