La referencia del ministro Ahmed Taoufik al cadí Ayyad, nacido en Ceuta, vuelve a poner el foco sobre una cuestión que Rabat mantiene fuera de la agenda prioritaria con Madrid
La cuestión de Ceuta y Melilla vuelve a aparecer, de manera indirecta, en el discurso político e institucional marroquí. Una referencia del ministro de Habous y Asuntos Islámicos, Ahmed Taoufik, al cadí Ayyad, una de las figuras más relevantes de la tradición religiosa e intelectual marroquí y originario de Ceuta, ha sido interpretada como un recordatorio de la posición histórica de Marruecos respecto a las dos ciudades autónomas españolas.
La mención se produjo durante el discurso pronunciado ante el rey Mohamed VI tras la velada religiosa celebrada en el Palacio Real de Rabat con motivo del aniversario del nacimiento del Profeta.
El cadí Ayyad, conocido también como Qadi Ayyad, nació en Ceuta y desarrolló una parte fundamental de su trayectoria intelectual en el ámbito religioso. Su figura forma parte tanto de la historia de Ceuta como de la tradición cultural e intelectual del Magreb.
Una cuestión que permanece en segundo plano
Marruecos mantiene históricamente una reivindicación sobre Ceuta y Melilla, consideradas por Rabat territorios pendientes de una solución. España, por su parte, sostiene que ambas ciudades forman parte de su territorio y están plenamente integradas en el ordenamiento constitucional español.
La cuestión ha quedado durante los últimos años fuera del núcleo central de la agenda bilateral entre Madrid y Rabat, en un contexto marcado por el fortalecimiento de la cooperación entre ambos países.
La colaboración en materia de seguridad, inmigración, comercio y lucha contra el terrorismo ha adquirido un peso creciente en las relaciones hispano-marroquíes, mientras que la situación de Ceuta y Melilla se ha mantenido en un segundo plano diplomático.
Un mensaje en medio de las especulaciones
La referencia del ministro marroquí se produce además después de varios días en los que se han sucedido informaciones, declaraciones y especulaciones sobre las supuestas intenciones de Marruecos respecto a Ceuta y Melilla.
En este contexto, la alusión a una figura histórica nacida en Ceuta puede interpretarse como una forma de recordar los vínculos históricos y culturales que Marruecos considera existentes con ambas ciudades y, al mismo tiempo, su posición respecto a su estatus territorial.
No obstante, la mención al cadí Ayyad no supone por sí misma un anuncio de un cambio en la política marroquí ni implica que Rabat haya decidido situar la cuestión de Ceuta y Melilla en el centro de sus relaciones con España.
Historia, identidad y soberanía
El caso de Ceuta refleja la complejidad histórica del norte de África. La ciudad ha estado vinculada a diferentes civilizaciones y estructuras políticas a lo largo de los siglos, dejando un importante legado cultural, religioso y arquitectónico.
Para Marruecos, estos vínculos forman parte de su narrativa histórica sobre Ceuta y Melilla. Para España, ambas ciudades son territorios españoles y sus habitantes cuentan con la condición de ciudadanos españoles.
Ambas posiciones continúan coexistiendo en el marco de unas relaciones bilaterales que, pese a sus diferentes interpretaciones sobre la historia y el territorio, han experimentado una importante evolución durante los últimos años.
Un equilibrio que Madrid y Rabat mantienen
La principal incógnita pasa ahora por determinar si la referencia realizada en Rabat tendrá continuidad política o si quedará circunscrita al ámbito histórico y cultural del discurso.
Por el momento, no existe indicación de que Marruecos pretenda convertir la cuestión de Ceuta y Melilla en el eje de sus relaciones con España. Sus prioridades estratégicas continúan centradas en otros ámbitos de cooperación.
La intervención del ministro Ahmed Taoufik deja, en cualquier caso, un elemento sobre el que volver a poner la atención: la cuestión de Ceuta y Melilla puede permanecer fuera de la agenda inmediata entre Madrid y Rabat, pero continúa formando parte de las diferentes interpretaciones históricas y políticas que ambos países mantienen sobre las dos ciudades.


