Un análisis de Caminando Fronteras muestra que, a pesar de la reducción en el número de arribos, las vías marítimas y terrestres han aumentado su letalidad en un 25% en comparación con el año pasado. Entre las víctimas hay 142 mujeres y 129 menores.
MADRID.— Las cifras reflejan nuevamente la gravedad del problema humanitario en las fronteras españolas. Entre enero y mayo de este año, 1.317 personas procedentes de 26 nacionalidades diferentes han fallecido mientras intentaban llegar a territorio o costas españolas, según el informe presentado este miércoles por la ONG Caminando Fronteras. Entre los fallecidos se cuentan 142 mujeres y 129 niños.
La organización considera estos datos como una situación que «ninguna democracia debería aceptar como habitual». La publicación coincide con los días previos a la visita del papa León XIV a Canarias, quien recientemente señaló el trato degradante hacia los migrantes a nivel mundial y pidió reforzar los sistemas de rescate.
Disminuyen las llegadas pero aumenta la mortalidad
Aunque el número absoluto de fallecimientos es menor que en el mismo periodo de 2025 (cuando se registraron 1.865 muertes), el informe alerta sobre un aumento preocupante en la peligrosidad de las travesías. Las llegadas irregulares han bajado aproximadamente un 35%, lo que agrava la proporción entre quienes llegan y quienes mueren:
Índice de mortalidad: En 2025 se registraba un muerto por cada 8 migrantes que lograban arribar; en lo que va de 2026, la tasa ha subido a un fallecido por cada 6 personas que intentan llegar.
Durante los primeros cinco meses, 27 embarcaciones han desaparecido por completo en el mar, con toda su tripulación a bordo.
Análisis de las rutas: trayectos con mayor riesgo
1. Ruta Atlántica (Canarias)
Esta ruta continúa siendo la que presenta más fallecimientos en términos totales, con 635 muertos. Aunque las llegadas a las islas disminuyeron un 72,1% y los decesos un 57,2%, esta ruta es ahora más letal en proporción: el año anterior fallecían 14 de cada 100 personas que arribaban, cifra que este año ha incrementado a 21 muertes por cada 100 llegadas. El desplazamiento de los puntos de partida a lugares más distantes en África ha incrementado notablemente el peligro.
2. Ruta Argelina (Baleares y costa este)
Por primera vez, esta ruta se aproxima considerablemente a la de Canarias, con un total de 507 muertes, lo que representa un aumento del 54,6% respecto al año anterior. Los datos revelan una media que refleja la gravedad de la situación: una persona fallece cada siete horas en este trayecto. La ONG señala que muchos naufragios ocurren cerca de las costas baleares y critica la ausencia de protocolos de rescate conjuntos con Argelia.
3. El Estrecho y la frontera terrestre de Ceuta
- El Estrecho: La ruta hacia Ceuta, principalmente realizada a nado, ha visto casi duplicar su tasa de mortalidad, pasando de 52 a 99 decesos.
- La valla de Ceuta: Se destaca de forma alarmante la ruta terrestre en la frontera, con 48 muertes en cinco meses, frente a ninguna en el mismo periodo del año pasado. Es la cifra más alta en una frontera terrestre desde la tragedia de Melilla en 2022.
- Mar de Alborán: Aunque registra la cifra más baja, presenta un aumento al pasar de 3 a 28 víctimas, atribuible a intentos de cruce a nado hacia Melilla y naufragios de embarcaciones neumáticas hacia Andalucía.
Problemas en la coordinación de rescates
Caminando Fronteras apunta a la gestión institucional como un factor que incrementa la mortalidad. En la ruta canaria, indica que los retrasos en las operaciones de rescate se deben habitualmente a disputas sobre la delimitación de las zonas de búsqueda entre España y Marruecos.
Finalmente, la organización advierte que la reducción en el número de llegadas a España no debe interpretarse como un éxito político o de protección, sino como la consecuencia de fronteras más restrictivas que ignoran el elevado coste en vidas humanas que conlleva.



