La ministra de Sanidad asegura en el Congreso que alojar, vacunar, vigilar y atender a las personas llegadas a la ciudad reduce el riesgo sanitario
La ministra de Sanidad, Mónica García, ha defendido este jueves en el Congreso la actuación de su departamento ante la situación sanitaria generada en Ceuta tras la entrada masiva de personas a finales de julio.
Durante su comparecencia ante la Comisión de Sanidad, García ha rechazado que exista una emergencia sanitaria y ha situado en un nivel bajo el riesgo para la población general de Ceuta, de acuerdo con la evaluación realizada por el Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES).
La ministra ha explicado que el riesgo es diferente entre colectivos y ha señalado que las condiciones de hacinamiento pueden elevar el riesgo entre las personas migrantes. Frente a ello, ha defendido una estrategia basada en alojamiento, vacunación, vigilancia epidemiológica y atención sanitaria.
García rechaza el confinamiento planteado por Feijóo
Uno de los principales puntos de confrontación política ha sido la propuesta del líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, de estudiar medidas de confinamiento ante el riesgo sanitario.
Mónica García ha rechazado esta posibilidad al considerar que no existen razones científicas que justifiquen un confinamiento generalizado y ha criticado las propuestas que, a su juicio, mezclan aislamiento médico con medidas indiscriminadas.
La ministra ha defendido que las enfermedades infecciosas deben abordarse mediante los protocolos sanitarios correspondientes y no mediante medidas generales dirigidas a colectivos por su procedencia.
“Alojar, vacunar, vigilar y atender”
García ha resumido la estrategia sanitaria del Gobierno en cuatro actuaciones: alojar, vacunar, vigilar y atender.
Según la ministra, garantizar condiciones adecuadas de alojamiento e higiene, junto con la vigilancia epidemiológica y la vacunación, permite reducir los riesgos tanto para las personas migrantes como para el conjunto de la población ceutí.
El Ministerio y las comunidades autónomas han acordado además el envío de 45.000 dosis de vacunas destinadas a reforzar la prevención frente a diferentes enfermedades infecciosas en Ceuta.
La ministra niega el “colapso” sanitario
La situación de la sanidad ceutí ha sido otro de los asuntos centrales de la comparecencia.
Mientras organizaciones sindicales y representantes de los profesionales sanitarios han advertido de una presión asistencial extraordinaria, García ha rechazado hablar de “colapso”, aunque sí ha reconocido que el sistema sanitario se encuentra “tensionado”.
La ministra ha defendido las medidas de refuerzo adoptadas por el Gobierno y la coordinación con las autoridades sanitarias de Ceuta.
Críticas a los discursos que vinculan inmigración y enfermedades
Durante su intervención, García también ha cargado contra los discursos que relacionan directamente la inmigración con la propagación de enfermedades.
La ministra ha defendido que la respuesta debe centrarse en prevención, asistencia sanitaria, higiene y vacunación, evitando generar alarma entre la población.
La comparecencia se produce en un momento especialmente delicado para Ceuta, después de semanas de presión sobre los servicios públicos y de un creciente debate político sobre las consecuencias sanitarias de la entrada masiva.
Un debate que continuará en Ceuta
Las palabras de Mónica García previsiblemente volverán a alimentar el debate entre el Ministerio de Sanidad y los profesionales sanitarios de Ceuta, que han reclamado más medios y han advertido del desgaste de las plantillas.
El Colegio Oficial de Médicos de Ceuta ha cuestionado precisamente en los últimos días que se pueda valorar la situación únicamente mediante datos globales de ocupación hospitalaria y ha reclamado que se escuche directamente a los médicos que están atendiendo a los pacientes.


