La organización asegura que los voluntarios fueron detenidos tras una intervención policial junto a la playa de Benítez y reclama una investigación independiente sobre el uso de la fuerza
Ceuta, 25 de agosto de 2026. — No Name Kitchen ha denunciado la detención de dos personas voluntarias de su equipo durante una actuación policial desarrollada junto a la playa de Benítez, en Ceuta, y ha reclamado su liberación inmediata, así como una investigación independiente sobre lo ocurrido.
Según el comunicado difundido por la organización, los hechos se produjeron el pasado 23 de agosto, alrededor de las 23:00 horas, después de que el equipo voluntario se retirara de la zona habitual de reparto de alimentos ante las dificultades para desarrollar la distribución diaria.
La asociación sostiene que varias furgonetas de la Policía Nacional llegaron al lugar y que los agentes golpearon con porras a algunas de las personas que se encontraban allí, llegando a inmovilizar y esposar a una de ellas.

No Name Kitchen denuncia el uso de la fuerza
De acuerdo con la versión ofrecida por la organización, los voluntarios comenzaron a grabar la actuación policial con sus teléfonos móviles y entregaron su documentación a los agentes cuando estos se la solicitaron. Posteriormente, los policías habrían exigido las llaves de uno de los vehículos.
Los voluntarios solicitaron poder llamar previamente a un abogado, petición que, según No Name Kitchen, fue denegada. La organización afirma que uno de los agentes arrebató entonces el teléfono de las manos de una de las personas voluntarias y que dos de ellas fueron finalmente esposadas y trasladadas en vehículos policiales.
No Name Kitchen considera que la actuación descrita no estaría justificada por el comportamiento de los voluntarios y defiende que grabar una actuación policial, solicitar asistencia letrada o cuestionar un registro sin orden judicial constituyen garantías y derechos que deben ser respetados.
Reclaman colaboración entre Policía y organizaciones humanitarias
La organización reclama una relación de colaboración entre las entidades humanitarias que trabajan en Ceuta y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. A su juicio, ambas partes deberían compartir un objetivo común: la protección de las personas.
No Name Kitchen sostiene que las organizaciones dedicadas a la defensa de los derechos humanos desempeñan una función esencial sobre el terreno y rechaza cualquier actuación que pueda suponer, en su opinión, una criminalización de quienes acompañan y prestan asistencia a personas migrantes y racializadas.
La asociación advierte de que considerar la labor humanitaria como una amenaza, en lugar de entenderla como una actividad complementaria a la protección de las personas, puede dificultar la respuesta ante las situaciones que se producen en la ciudad.
Cuatro reivindicaciones
Ante lo sucedido, No Name Kitchen plantea cuatro exigencias principales: la liberación inmediata de las dos personas voluntarias detenidas, el cese de cualquier cargo derivado de una labor de voluntariado que considera legítima, una investigación independiente sobre el uso de la fuerza y la posible vulneración del derecho a la defensa, y el establecimiento de protocolos de colaboración entre las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y las organizaciones humanitarias.
La entidad reclama, asimismo, que se ponga fin a lo que califica como criminalización del trabajo de acompañamiento a personas migrantes y racializadas en Ceuta.
La organización defiende que la cooperación, el respeto mutuo y el reconocimiento del papel de las entidades de derechos humanos deben constituir la base de la relación entre los colectivos humanitarios y los cuerpos de seguridad que operan en la ciudad.


