España está viviendo un período de altas temperaturas propias de la estación estival. Esta circunstancia requiere especial atención, sobre todo para las personas mayores, los niños, quienes padecen enfermedades crónicas y los que realizan actividades al aire libre o trabajos físicos.
El calor intenso puede ocasionar deshidratación, calambres musculares, fatiga, insolación y, en situaciones severas, golpe de calor. El Ministerio de Sanidad subraya que las personas con mayor vulnerabilidad o con diagnósticos previos tienen un mayor riesgo ante estas condiciones.
Personas que deben extremar precauciones
Los colectivos con más riesgos incluyen a los ancianos, niños pequeños, mujeres embarazadas, pacientes con enfermedades del corazón, respiratorias, renales o diabetes, y aquellos que toman ciertos medicamentos. También es importante aumentar la vigilancia en quienes viven solos o en viviendas con poca ventilación.
Recomendaciones fundamentales para afrontar el calor
Desde Sanidad se aconseja hidratarse frecuentemente, incluso sin sensación de sed; evitar bebidas alcohólicas, azucaradas y comidas pesadas; permanecer en ambientes frescos; bajar persianas durante las horas centrales; usar ropa ligera y evitar ejercicios intensos entre mediodía y la tarde.
Para niños y personas mayores, es vital verificar varias veces al día que se mantienen hidratados y frescos. Jamás se debe dejar dentro de un vehículo a menores, ancianos o mascotas, ni siquiera por periodos cortos.
Indicadores de alerta
Se debe solicitar atención médica urgente si se presentan fiebre alta, piel muy caliente, confusión, mareos severos, vómitos, dolor intenso de cabeza, desmayos o dificultades para respirar. Estos signos pueden corresponder a un golpe de calor, una emergencia sanitaria.
La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) prevé que durante el fin de semana las temperaturas permanecerán elevadas en gran parte del territorio nacional, superando las medias habituales para este periodo.


