En su intervención ante la Asamblea General en Nueva York, el presidente del Gobierno presenta a la ciudad autónoma como un ejemplo frente al temor y rechaza la opción de tomar «atajos» que vulneren la ley.
Nueva York / Ceuta — El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, puso este jueves en la tribuna internacional más relevante la situación de Ceuta. En su discurso durante el 81º periodo de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas, afirmó que la ciudad autónoma superará la crisis migratoria provocada por la entrada masiva de personas a finales de julio «manteniendo la legalidad y respetando los derechos humanos».
En un discurso centrado en apoyar el multilateralismo y la Agenda 2030 frente a posturas «reaccionarias», Sánchez destacó la actitud de la población de Ceuta para subrayar la respuesta ética que España ofrece ante la inmigración irregular, rechazando el uso del miedo como instrumento político.
«En Ceuta, la desigualdad, la desesperación y la desinformación han impulsado una de las mayores crisis de migración irregular recientes. Sé que en estos momentos la tentación es buscar el atajo: ceder al miedo, convertir al migrante en enemigo y quebrantar la ley. Pero España no lo hará. Y tampoco Ceuta.»
Reconocimiento a la ciudadanía y rechazo a medidas radicales
El presidente valoró la conducta de la sociedad ceutí tras los sucesos ocurridos los días 30 y 31 de julio, indicando que la reacción de la autonomía demuestra que es factible gestionar una situación complicada «sin perder la decencia».
«La ciudadanía está mostrando que es posible enfrentar una crisis manteniendo la decencia, respetando la ley y los derechos humanos. Y saldremos fortalecidos por ello. España no opta por la vía más sencilla, sino por la más justa.»
Ausencia de mención directa a Marruecos tras sus declaraciones en CNN
Aunque mencionó de forma explícita la crisis en Ceuta durante su discurso en la ONU, Sánchez evitó referirse directamente a Marruecos durante el plenario. Sin embargo, horas antes, en una entrevista con la cadena estadounidense CNN, reconoció que el control fronterizo por parte de las autoridades marroquíes «falló» durante los hechos de julio, y confirmó que el Gobierno central ha reclamado a Rabat que tome medidas y se comprometa para evitar que se repita una situación similar.



