Ione Belarra solicita la creación de una comisión de investigación en el Congreso tras la divulgación de testimonios que comparan la situación con Guantánamo, mientras que Àgueda Micó propone la dimisión del ministro Fernando Grande-Marlaska.
MADRID — Las acusaciones sobre posibles abusos y agresiones a migrantes en Ceuta han generado este martes una firme respuesta de Podemos y Compromís en el Congreso de los Diputados. Ambos grupos han pedido al Gobierno respuestas inmediatas y una investigación parlamentaria tras la publicación de varios relatos recopilados por la organización Border Resistance y trasladados por eldiario.es.
La secretaria general de Podemos, Ione Belarra, ha descrito como «auténticas torturas» los relatos que narran actuaciones de agentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado (FCSE). Según la información facilitada por la ONG, miembros de la policía habrían llevado a migrantes hacia áreas boscosas en la ciudad autónoma, obligándoles a desvestirse y marcando sus rostros con pintadas ofensivas e insultos.
Solicitud de investigación y repercusión democrática
Belarra ha anunciado la presentación formal para constituir una comisión de investigación en el Parlamento, solicitando el apoyo de las demás fuerzas políticas. La dirigente de Podemos ha señalado que los hechos reportados «remiten claramente a lo ocurrido en Guantánamo» y que la continuidad de estas prácticas representa una grave vulneración de los fundamentos del Estado de Derecho y las garantías democráticas en España.
Por otro lado, la diputada de Compromís en el Grupo Mixto, Àgueda Micó, ha recordado eventos recientes donde tres migrantes denunciaron haber sido rociados con gas pimienta mientras dormían en la calle por parte de efectivos militares.
Atención al Ministerio del Interior
Micó ha censurado la reacción del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, calificando de insuficiente su referencia a las investigaciones en procedimiento. Según la parlamentaria valenciana, el manejo de los derechos humanos en la frontera sur debería llevar al ministro a reconsiderar su permanencia al frente del ministerio, sugiriendo que «debería abandonar su cargo» si continúa con esa postura en la gestión de la situación en Ceuta.



