Un informe de la Fundación BBVA y el Ivie anticipa una caída del 21,5% en el alumnado de ESO debido a la reducción de la natalidad. La contrapartida: el gasto por alumno crecerá motivado por los costos de la universidad y la educación infantil.
MADRID. — El sistema educativo en España afronta un cambio demográfico significativo. Para 2041, la cifra de estudiantes entre 6 y 24 años disminuirá en 1,3 millones, lo cual representa una reducción aproximada del 13,7% en esta población. Estos datos provienen de un informe difundido este miércoles por la Fundación BBVA y el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (Ivie), que se basa en las proyecciones recientes del Instituto Nacional de Estadística (INE).
El documento señala que la afectación será más notable en la Educación Secundaria Obligatoria (ESO), con una previsión de descenso del 21,5% en el número de estudiantes para 2041. La Educación Primaria experimentará una reducción del 14,5% hasta 2035, después de la cual se mantendrá estable, mientras que la Educación Superior (universidades y estudios superiores) sufrirá un retroceso más leve, del 8,7%.
La paradoja del gasto: menos estudiantes no conllevará ahorro
Aunque el total de alumnos en el sistema educativo disminuirá, los autores alertan que el gasto medio por alumno aumentará. Esto se debe a un cambio en el peso relativo de las distintas etapas educativas:
| Etapa Educativa | Gasto Público Actual por Alumno | Proyección Demográfica a 2041 |
| Educación Infantil (0-5 años) | 4.720 € | Incremento del 7,5% (Hasta +18% en 0-2 años) |
| Educación Primaria | 4.720 € | Descenso del 14,5% (Hasta 2035) |
| Educación Secundaria / FP | 5.806 € | Disminución del 21,5% |
| Educación Universitaria | 11.347 € | Reducción del 8,7% |
Dado que el gasto público por estudiante universitario (11.347 euros) es más del doble que en educación primaria o secundaria, la mayor resistencia demográfica de la universidad elevará el coste promedio del sistema, compensando buena parte del ahorro presupuestario esperado por la menor cantidad de alumnos.
Asimismo, mientras la secundaria registra un descenso considerable, la población menor de 6 años aumentará un 7,5% en los próximos quince años (alcanzando un 18% en el grupo de 0 a 2 años). Esta dinámica exigirá fuertes inversiones públicas en educación infantil, un ciclo que, aunque no obligatorio, tiene ya un 70% de escolarización y un 32% de gratuidad en España.
El desafío de adaptar colegios y docentes
Los especialistas advierten que el sistema debe enfrentar un complejo proceso organizativo que coincide con la próxima jubilación de un buen número de profesores: el 35% de los docentes de secundaria tiene más de 50 años, y cerca del 20% del profesorado universitario público supera los 60 años.
Trasladar recursos humanos y materiales será complicado. «La reasignación de recursos educativos no siempre será sencilla, ya que la transferencia de aulas y docentes entre niveles es limitada», destaca el estudio. Un profesor de instituto no puede transformarse de inmediato en educador infantil, ni un aula de secundaria convertirse en guardería.
Desigualdad regional: del crecimiento en Valencia al fuerte descenso en Ceuta y Melilla
El reto demográfico varía considerablemente entre comunidades autónomas, generando desequilibrios importantes:
- Caídas más pronunciadas: Extremadura (-23%) y Cantabria (-22,8%) encabezarán la reducción de estudiantes en la península. Sin embargo, el impacto más severo se dará en las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, donde la matriculación disminuirá más del 30%.
- Mayor estabilidad: La Comunidad Valenciana (-5%) y Baleares (-8,6%) presentarán las menores diminuciones. La Comunidad Valenciana incluso mostrará el mayor aumento en educación infantil del país (+23% hasta 2041), impulsado por su dinamismo demográfico y la inmigración.
El informe concluye con una recomendación para los gobiernos: la planificación educativa debe adecuarse a las realidades territoriales para preservar la calidad formativa, en un contexto donde el gasto público estará cada vez más tensionado por las pensiones y la sanidad, debido al envejecimiento poblacional.



