La Audiencia de Palma dicta la pena máxima tras el fallo condenatorio del Tribunal del Jurado que reconoció alevosía, ensañamiento y agravante de género.
PALMA . — El Tribunal del Jurado de la Audiencia de Palma ha sentenciado a prisión permanente revisable al acusado por el asesinato de su exsuegra, una mujer de 74 años en situación de vulnerabilidad extrema. Los hechos ocurrieron en septiembre de 2024 en la Colònia de Sant Jordi, Mallorca.
La sentencia, basada en el veredicto emitido por el jurado popular el 14 de mayo, impone además una indemnización de 300.000 euros a la hija de la víctima. Asimismo, el tribunal ha establecido una prohibición expresa para que el condenado resida en Mallorca durante diez años, que comenzará una vez cumplida la condena de prisión.
Un ataque prolongado contra una víctima indefensa
Los hechos confirmados en la sentencia describen una agresión de extrema dureza. El acusado sorprendió a su exsuegra en el porche de la vivienda que compartían en ese momento. Después de derribarla, la mantuvo inmovilizada boca abajo, impidiéndole toda defensa. A continuación, le propinó múltiples patadas con el talón en la cabeza durante aproximadamente quince minutos hasta causarle la muerte.
El fallo judicial destaca que el agresor actuó en un contexto de dominio, control y desprecio hacia la mujer, lo que justifica la aplicación de la agravante por razón de género, conforme a las conclusiones del jurado.
Aspectos jurídicos clave: Alevosía, ensañamiento y vulnerabilidad
La condena a prisión permanente revisable se fundamenta en que el hecho no se considera homicidio, sino asesinato agravado por ensañamiento y alevosía:
- Alevosía: El agresor eligió cuidadosamente el momento para atacar, aprovechando que la víctima regresaba sola a una propiedad aislada y alejada de posibles ayudas inmediatas.
- Ensañamiento: El tribunal reconoce el sufrimiento innecesario e inhumano causado, dado el elevado número de golpes dirigidos al cráneo.
- Vulnerabilidad extrema: La mujer de 74 años padecía dolencias graves, como problemas discales y una artrosis severa que requería tratamiento con opiáceos, lo que la incapacitaba para defenderse.
Evolución en las solicitudes de la Fiscalía
Durante el proceso penal, las calificaciones jurídicas solicitadas por la Fiscalía fueron endureciéndose progresivamente. Inicialmente se pedían 20 años de prisión para el acusado; luego se aumentó la petición a 25 años y, finalmente, tras conocer el veredicto del jurado, el Ministerio Fiscal se alineó con la acusación particular y solicitó la prisión permanente revisable que ha sido confirmada por el juez.


