El líder de Vox en Ceuta cuestiona la táctica del presidente ceutí y alerta sobre las repercusiones de su cercana colaboración con Moncloa en medio de la crisis del Ejecutivo central.
CEUTA — La gestión política del presidente de la Ciudad Autónoma de Ceuta, Juan Vivas (PP), está siendo objeto de análisis tanto a nivel regional como nacional. En un reciente escrito de Juan Sergio Redondo Pacheco, se señala a Vivas como el responsable del Partido Popular que ha convertido su relación con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en su principal característica, calificándolo como el “último escudero del sanchismo”.
A diferencia de otros presidentes autonómicos —tanto de la oposición como del PSOE— que han expresado públicamente sus diferencias con el Gobierno central, el documento destaca que Vivas ha optado consistentemente por mostrar «apoyo, entendimiento y cooperación» a lo largo del tiempo.
Un perfil ‘cómodo’ para Moncloa
El análisis resalta que Vivas es considerado por diversos sectores como el dirigente autónomo «más conveniente para Moncloa», debido a la constante reciprocidad de reconocimientos entre ambos líderes. Según Redondo Pacheco, esta actitud contrasta con la de otros barones del PP o líderes socialistas:
“Mientras Emiliano García-Page ha mostrado firmeza dentro del PSOE […] y Juan José Imbroda ha adoptado posturas más contundentes en defensa de Melilla, Vivas ha preferido convertirse en el aliado institucional más seguro del sanchismo en Ceuta”.
Esta estrecha relación, argumenta el autor, impide que el presidente ceutí pueda posicionarse actualmente como un gestor distante de las grandes controversias de la política nacional.
La crisis migratoria, foco del desgaste
El punto más controvertido de la administración de Vivas, según el texto, está en el manejo fronterizo. Se le atribuye mantener un modelo que ha desembocado en lo que el autor denomina una “invasión migratoria”, lo que genera un contraste directo con la postura oficial del líder nacional de su partido, Alberto Núñez Feijóo.
Desde el ámbito político, el artículo alerta sobre las consecuencias inevitables de esta dependencia y “subordinación” a Moncloa en el corto plazo para la ciudad:
- Corresponsabilidad: Al haber respaldado el proyecto de Sánchez durante años, Vivas queda vinculado a los resultados y controversias actuales.
- Debate interno: Se plantea la apertura de un debate tanto local como nacional respecto al legado político de Vivas.
- Desgaste institucional: El desgaste del Gobierno central, marcado por la contestación social y escándalos de corrupción, podría impactar negativamente en la imagen del presidente de Ceuta.
El costo de la lealtad
El texto finaliza con una advertencia sobre el futuro político de Juan Vivas, señalando que la estrategia de asegurar la estabilidad local mediante la cercanía al poder central ha alcanzado un límite. “La lealtad política no es gratuita”, concluye el artículo, subrayando que el destino del presidente ceutí estará inevitablemente ligado al juicio que reciba el proyecto político de Pedro Sánchez.


