La aerolínea de bajo coste Ryanair ha actualizado su política de reserva de asientos para permitir que los padres viajen junto a sus hijos sin tener que pagar un coste extra. Esta modificación surge después de que la Autoridad de Competencia y Mercados del Reino Unido (CMA) realizara una investigación sobre este recargo, considerándolo una cláusula abusiva, y tras la multa de casi 108 millones de euros impuesta por el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 en España.
Volar puede resultar estresante, principalmente cuando se desea viajar junto a familiares o conocidos. Para facilitar la experiencia en el ámbito familiar, Ryanair ha decidido que a partir de ahora los adultos que acompañen a menores podrán sentarse en asientos contiguos sin pagar ningún suplemento al billete.
Antes, la empresa aérea irlandesa, reconocida por sus tarifas económicas pese a recientes incrementos, cobraba un recargo aproximado de 8 libras (unos 9,3 euros) para reservar el llamado «asiento familiar obligatorio», requisito necesario para que los adultos estén al lado de niños de entre 2 y 11 años. Para optar a esta opción gratuita, los viajeros solo necesitan solicitar los asientos adyacentes en el mostrador de facturación en el aeropuerto.
Sin embargo, la aerolínea señala que esta gratuidad no implica que los pasajeros puedan escoger cualquier zona del avión. Los asientos contiguos asignados sin coste serán los que no hayan sido previamente reservados por otros usuarios que pagaron por su elección. Por ello, Ryanair advierte que usualmente se colocará a las familias en la parte trasera del avión, ya que «las filas delanteras se agotan primero». Quienes quieran seleccionar una fila específica tendrán que pagar entre 4,5 y 13,5 euros aproximadamente, aplicándose la misma norma que para otros pasajeros que desean viajar juntos.
Ryanair
Antecedentes regulatorios y sanciones en España
Este cambio en la política tarifaria se produce tras las investigaciones iniciadas por la Autoridad de Competencia y Mercados del Reino Unido (CMA). Dicho organismo concluyó que el cobro obligatorio por asientos contiguos para menores podía considerarse una cláusula abusiva conforme a la protección al consumidor.
No es la única práctica cuestionada en el mercado nacional. El Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 de España sancionó a Ryanair con una multa cercana a los 108 millones de euros, en una resolución conjunta que también afectó a compañías como Vueling y EasyJet por infracciones calificadas como «muy graves» según el artículo 47 de la Ley General de Defensa de los Consumidores y Usuarios, aprobado por el Real Decreto Ley 1/2007 de 16 de noviembre.
La sanción del Gobierno se fundamentó en varias irregularidades cometidas por la aerolínea, tales como el cobro por llevar equipaje de mano en cabina, la negativa a aceptar pago en efectivo en ciertos aeropuertos españoles, la imposición de una tasa «desproporcionada y abusiva» por imprimir la tarjeta de embarque, la falta de información clara sobre tarifas y, específicamente, el cobro adicional por asientos contiguos para padres e hijos.



