El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha respaldado su gestión apoyándose en el reciente informe de Goldman Sachs y ha rechazado la petición del 5% en gasto militar propuesta por Donald Trump.
En una declaración realizada este martes, Sánchez explicó que la estrategia del Ejecutivo de no priorizar el aumento del presupuesto en defensa es una de las claves que sustentan las positivas perspectivas macroeconómicas del país. Con un mensaje claro, el presidente defendió que su modelo económico es eficaz frente a planteamientos que apuestan principalmente por el rearme militar.
Para fundamentar su argumento, Sánchez citó el informe del reconocido banco de inversión estadounidense Goldman Sachs, el cual prevé un incremento de la riqueza nacional española muy superior al estimado para otras grandes economías europeas como Alemania, Francia e Italia.
En una publicación en X, afirmó: «Goldman Sachs confirma que la economía española crece tres veces más rápido que la zona euro». Con ello, el presidente relacionó directamente la contención del gasto militar con la liberación de recursos públicos y el impulso de sectores productivos civiles.
Credibilidad internacional y reducción de deuda
En su exposición, Sánchez subrayó que esta política fiscal no ha disminuido la confianza de inversores y mercados internacionales, sino que ha fortalecido la credibilidad de España. Destacó que España será la única entre las cuatro principales economías europeas que conseguirá reducir su deuda pública en relación al Producto Interior Bruto (PIB) durante los próximos tres años.
El presidente resumió la situación actual en tres objetivos: mayor crecimiento, estabilidad fiscal y fortalecimiento del estado del bienestar, contraponiéndose a planteamientos que condicionan el progreso social al incremento del gasto en defensa.
Respuesta a las demandas de Trump y críticas a la oposición
Finalmente, aprovechó los datos económicos para criticar a la oposición. Sánchez señaló irónicamente que los partidos de derecha cuestionaron con dureza la negativa de su Gobierno a aceptar la rápida subida del gasto militar al 5% del PIB propuesta por el presidente estadounidense.
Con firmeza, concluyó: «Ahora que los partidos de derecha expliquen las ventajas del 5%», defendiendo así los logros económicos de su gabinete frente a las presiones internacionales para aumentar el presupuesto militar.



