El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha confirmado su plena confianza en Mercedes González, directora de la Guardia Civil, en relación con la investigación conocida como el ‘caso Leire’. Según Sánchez, está demostrado que González no atendió ni siguió las solicitudes de la exmiembro del PSOE Leire Díez.
Esta declaración oficial se produce tras la divulgación de tres encuentros entre la directora de la Guardia Civil y Díez. Desde el Gobierno se aclara que estas reuniones ocurrieron exclusivamente durante el periodo en que González dirigía Correos, motivadas por problemas derivados de una huelga del sector transporte que afectaba el servicio postal universal.
Respuesta a las acusaciones de interferencia en la UCO
Con este respaldo, el Ejecutivo responde a las sospechas planteadas por la oposición, que insinuaban una posible intervención en el funcionamiento de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, inducida por la persona investigada. La dirección del cuerpo ha negado rotundamente cualquier tipo de conspiración o influencia vinculada a Leire Díez.
El presidente ha desvinculado por completo cualquier acción de su gabinete respecto a las actividades privadas de Díez y ha afirmado que nunca se ha tolerado ni se ha tenido conocimiento de conductas indebidas dentro de la administración pública o las fuerzas de seguridad.
Estabilidad institucional y agenda parlamentaria
La confirmación de González en su cargo coincide con un periodo de alta tensión en el Congreso. A pesar de la presión de grupos opositores y socios de investidura como Junts y PNV, que solicitan elecciones anticipadas, Sánchez mantiene su plan institucional.
El Gobierno subraya que su prioridad es tramitar los Presupuestos Generales del Estado para 2027 y gestionar los fondos europeos de recuperación, descartando adelantar los comicios y apelando al desarrollo de las investigaciones judiciales para esclarecer completamente los hechos.



