Uber prepara su entrada en el mercado marroquí, un movimiento que supondrá un importante cambio en el sector del transporte urbano y los servicios de movilidad privada en el país. La compañía estadounidense, considerada una de las mayores plataformas de transporte del mundo, prevé comenzar a operar en Marruecos durante los próximos meses.
Según distintas informaciones, la multinacional ha dado luz verde a su implantación en todo el territorio marroquí, desde Tánger hasta Lagüira, con especial atención a ciudades estratégicas como Dajla, uno de los principales núcleos urbanos del Sáhara marroquí y un punto clave dentro de los planes de desarrollo impulsados por Rabat.
La llegada de Uber representa un paso más en el proceso de modernización del transporte urbano en Marruecos, especialmente en el ámbito de los servicios de “coche con conductor”, un modelo que ha experimentado un notable crecimiento en numerosas ciudades del mundo durante los últimos años.
Las autoridades marroquíes llevan tiempo trabajando en la apertura del mercado a empresas internacionales especializadas en movilidad urbana. Estas conversaciones se han intensificado en el marco de los compromisos asumidos por Marruecos con motivo de la organización de grandes eventos internacionales, entre ellos el Mundial de fútbol, así como dentro de los planes de mejora y modernización de las infraestructuras de transporte urbano.
Diversos estudios elaborados por el Ministerio del Interior marroquí apuntan a un elevado potencial de crecimiento para este tipo de plataformas digitales de movilidad en las principales ciudades del país. La implantación de Uber podría transformar los hábitos de desplazamiento de miles de ciudadanos y turistas, al tiempo que obligará al sector tradicional del taxi a modernizar sus servicios, renovar parte de su flota y mejorar la calidad de la atención al usuario.
La posible entrada de la plataforma también reabre el debate sobre la regulación del transporte urbano y la convivencia entre los servicios tradicionales y las nuevas aplicaciones de movilidad, una cuestión que ya ha generado tensiones y protestas en numerosos países donde Uber ha iniciado operaciones.
Con esta expansión, Marruecos busca posicionarse como uno de los mercados africanos más atractivos para las grandes empresas tecnológicas y de movilidad internacional, en línea con la estrategia de modernización y digitalización impulsada por el reino en los últimos años.



