VALÈNCIA. – Alrededor de cien docentes se concentraron la tarde de ayer frente al Palau de la Música de València para exigir la renuncia del president de la Generalitat Valenciana, Juanfran Pérez Llorca, y de la consellera de Educación, Carmen Ortí. Esta manifestación coincidió con la presencia del president en la ceremonia de entrega de los Premios de Excelencia Académica GVA.
La acción, enmarcada en una huelga indefinida, estuvo caracterizada por momentos de tensión y muestras de rechazo tanto en el exterior como dentro del recinto.
Tensiones en los accesos y abucheos a la policía
Los participantes, que portaban chalecos amarillos y pitos y estaban acompañados por una pequeña banda musical, recibieron con silbidos y gritos de “vergonya” (vergüenza) la presencia de la Policía Nacional. Durante la concentración se coreó el lema “No es pega” (No se pega), en referencia a la denuncia de una agresión policial sufrida el pasado domingo por una mujer durante una protesta ante la Conselleria de Educación.
El rostro más tenso de la manifestación ocurrió cuando el president accedió al Palau por el garaje. Esto motivó que varios docentes intentaran seguir a los vehículos oficiales, por lo que los agentes tuvieron que improvisar un cordón policial en la rampa de entrada para impedir el acceso al aparcamiento.
La protesta se manifiesta dentro de la Sala Iturbi
El descontento del sector educativo trascendió las puertas del inmueble y se hizo notar en la propia ceremonia:
- Llamamiento al diálogo: Durante el acto, un asistente se puso en pie en la Sala Iturbi y dirigió un mensaje al president diciendo: “Señor presidente, por favor, siéntese a dialogar con los profesores”, intervención que fue recibida con aplausos por buena parte del público.
- Protesta a través de la danza: Al finalizar su espectáculo, varios bailarines del Conservatorio Superior de Danza de Valencia (CSDV) se vistieron con chalecos amarillos y formaron el mensaje ‘CSDV dignitat’, mostrando las letras de espaldas al auditorio.
- Apoyo desde el escenario: Una alumna premiada subió a recoger su galardón luciendo una camiseta verde, símbolo de la defensa de la escuela pública, lo que propició una ovación con aplausos y vítores de respaldo.
“Docents cremats en lluita” (Docentes quemados en lucha) fue uno de los lemas más visibles en las pancartas que portaron los profesores a lo largo de toda la concentración exterior.
Protesta continúa en la plaza del Ayuntamiento
La jornada de reivindicación no concluyó en el Palau de la Música. Al caer la tarde, los profesores trasladaron sus demandas a la plaza del Ayuntamiento de València, coincidiendo con el espectáculo pirotécnico con ocasión de los Premios Rei Jaume I, manteniendo así la presión frente a las autoridades regionales.


