Un rasca y gana con un premio de un millón de euros estuvo a punto de ser destruido al haberse desechado por error. El hecho ocurrió en Bitonto, una ciudad de la provincia italiana de Bari, donde fue preciso recrear el trayecto de los desechos para rescatar el boleto antes de que fuera destruido.
El ganador había utilizado durante años los mismos números, vinculados a una persona especial. No obstante, cuando acudió a verificar el billete, interpretó equivocadamente que no había premio tras informarle que no podía canjearse en ese local.
Seguró que el boleto no tenía valor, lo dejó allí y volvió a su casa.
Su familia confirmó que había ganado un millón de euros
Ya en su casa, sus familiares revisaron la información y le indicaron que los números realmente estaban premiados.
El hombre había ganado un millón de euros, pero el boleto permanecía en el comercio donde lo había dejado.
Al volver para recogerlo, ya era demasiado tarde: el personal de limpieza había retirado los billetes descartados junto con otros residuos.
Se inició entonces una urgente búsqueda para evitar que el rasca y gana fuera destruido.
Recrearon todo el recorrido de la basura
La compañía encargada de la recogida y transporte de residuos en varios municipios de la zona llevó a cabo una operación poco común.
Como explicó Roberto Nicola Toscano, administrador único de Sanb, los trabajadores reconstruyeron el trayecto seguido por la basura desde el establecimiento.
Tras localizar el camión que había recogido los residuos, trasladaron la pesquisa a una planta donde se podía inspeccionar manualmente el contenido.
El objetivo era encontrar el boleto antes de que fuera sometido a la destrucción o tratamiento final.
El boleto fue hallado dentro de una bolsa perforada
La búsqueda duró varias horas.
Finalmente, alrededor de las cinco y media, uno de los operarios localizó el boleto premiado en una bolsa perforada, junto a otros billetes ya deteriorados.
El rasca y gana con el premio de un millón de euros era uno de los pocos en buen estado, lo que permitió entregarlo a su propietario.
Toscano calificó el hallazgo como “prospero”, considerando la posibilidad de que el boleto se rompiera, quedara ilegible o fuera destruido antes de ser encontrado.
Los empleados celebraron la recuperación con otro rasca
Tras recuperar el billete, los trabajadores celebraron el éxito de la operación con un café.
También compraron otro rasca y gana, con el que obtuvieron un premio de 50 euros.
Este caso ha tenido relevancia en Italia debido a la cadena de errores y coincidencias que casi provocan la pérdida de un premio millonario, recuperado justo antes de su destrucción definitiva entre los residuos.



