MADRID.– La política española vivió este martes una jornada intensa. Yolanda Díaz, vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo, expresó su inquietud por la situación política, señalando una campaña coordinada desde sectores conservadores para desestabilizar al Ejecutivo de coalición. Al mismo tiempo, el ámbito parlamentario se tensiona: Junts per Catalunya lanzó un desafío al presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, pidiéndole que viaje a Waterloo para discutir la moción de censura presentada por el PP.
Díaz pone de relieve las coincidencias judiciales y la directriz de Aznar
En una intervención en Radio Nacional de España (RNE), Díaz evitó hacer comentarios directos acerca de las investigaciones judiciales que involucran al PSOE, subrayando la importancia de que las instituciones estatales actúen con independencia. Sin embargo, manifestó sus suspicacias sobre supuestas maniobras coordinadas para debilitar al Gobierno.
“Durante las elecciones europeas, se citó a declarar a la esposa del presidente del Gobierno”, comentó con cierto sarcasmo, destacando la peculiaridad de estas coincidencias en el calendario judicial.
La vicepresidenta fue más allá al señalar directamente al expresidente José María Aznar y a los grupos de influencia de la derecha en España:
- Directriz conflictiva: Díaz acusó a Aznar y a los «poderes fácticos» de reactivar conscientemente la polémica consigna “el que pueda hacer, que haga”.
- Seriedad institucional: La ministra de Trabajo calificó esta presión política y mediática como una situación de “gravedad considerable” que amenaza con interrumpir el desarrollo normal del ciclo democrático.
Desarrollo de la moción de censura: Junts desafía al PP
A pesar de la unidad del Gobierno frente a las presiones externas, la moción de censura presentada por Alberto Núñez Feijóo el lunes próximo ha encontrado sus primeras dificultades políticas y técnicas.
El presidente del PP propuso formalmente a partidos como el PNV y Junts formar una mayoría alternativa, excluyendo a Vox, con el propósito de “depurar las instituciones” y adelantar elecciones. Feijóo argumentó que en total “hay 184 diputados que solicitan comicios”, sumando los apoyos de los grupos nacionalistas e independentistas.
Junts respondió rápidamente con un contraofensiva, planteando un desafío a Feijóo: exigirle una reunión formal con Carles Puigdemont en Waterloo (Bélgica) si realmente desea negociar sus votos para facilitar la moción contra Pedro Sánchez.
Esta jugada pone en una posición delicada al PP, obligando a Feijóo a decidir entre mostrar una apertura directa al independentismo en el extranjero o enfrentar el bloqueo prematuro de su iniciativa parlamentaria.


