El expresidente del Gobierno pone fin a 29 días de silencio tras comparecer en la Audiencia Nacional por el caso Plus Ultra y entrega una autorización universal para inspeccionar sus activos: «No tengo absolutamente nada fuera de España».
MADRID – José Luis Rodríguez Zapatero, exmandatario español, ha puesto fin este miércoles a casi un mes de reserva para reafirmar su inocencia y defender su trayectoria pública. En su declaración como investigado ante la Audiencia Nacional en relación con la investigación sobre la aerolínea Plus Ultra, Zapatero afirmó haber actuado siempre con «decencia y honradez», además de solicitar calma y la confianza del público.
En un comunicado emitido inmediatamente después de su declaración judicial, el exjefe del Ejecutivo anunció que ha facilitado al tribunal «una autorización universal voluntaria». Con esta medida, pretende probar de manera clara que no posee sociedades, fondos, productos financieros ni activos de ningún tipo fuera de España, ni directa ni indirectamente. «No poseo absolutamente nada fuera de España», enfatizó con firmeza.
Cese de 29 días de silencio por deferencia hacia la Justicia
Zapatero comenzó su declaración escrita agradeciendo la paciencia tanto de los medios como de la sociedad. Explicó que su silencio, prolongado por 29 días, responde a una estrategia prudente para «preparar este momento y los que seguirán», así como a un profundo respeto por el trabajo judicial.
«Se me imputan delitos graves que no he cometido. Siempre me he conducido con decencia y honradez, y ahora debo demostrarlo. Lo haré con total transparencia y confianza plena», comunicó.
El exmandatario detalló que, tras haber declarado ante el juez —quien consideraba esencial ser el primero en oír sus argumentos—, emprenderá una etapa de mayor apertura pública en la que proporcionará aclaraciones en los próximos días.
Mensaje a la ciudadanía: «La verdad prevalecerá»
El elemento más emotivo en su comunicado estuvo dirigido a la opinión pública y a sus seguidores. Zapatero admitió que, estando absolutamente seguro de su inocencia, lo más complicado no es el proceso judicial, sino el daño a su reputación y el efecto en la sociedad. «Lo más doloroso es que muchas personas puedan sentirse decepcionadas» si aceptan las acusaciones en su contra, reconoció.
Por ello, el expresidente concluyó con una solicitud de paciencia y un compromiso firme:
- Solicitud de confianza: «No les defraudaré».
- Resolución: «Nos llevará un tiempo, pero la verdad prevalecerá».
- Compromiso futuro: «Recuperaré la confianza de quienes hoy dudan. Lo comprobarán».
Con estas palabras, Zapatero afronta directamente el proceso judicial y mediático para limpiar su reputación, en un caso que espera siga desarrollándose en las próximas semanas conforme se conozcan detalles de su declaración.



