20.1 C
Ceuta
martes, octubre 27, 2026
PUBLICIDADspot_img
InicioActualidadAbdellah Mustafa, candidato al Senado con el PSOE: comienzan los señalamientos

Abdellah Mustafa, candidato al Senado con el PSOE: comienzan los señalamientos

Su trayectoria humanitaria merece el mismo examen que sus propuestas. Su religión no puede utilizarse como prueba de deslealtad: Ceuta se juega también la convivencia en el debate electoral

La incorporación de Abdellah Mustafa, presidente de la Asociación de Vecinos de Sidi Embarek, a la candidatura conjunta del PSOE y el Frente Amplio al Senado ha venido acompañada de publicaciones que le atribuyen apoyo a Marruecos.

Entre ellas figura La Gaceta de la Iberosfera, proyecto de comunicación de la Fundación Disenso, presidida por Santiago Abascal, que destaca su condición de musulmán. Esa referencia religiosa no acredita ninguna posición política ni prueba deslealtad alguna.

La trayectoria reciente de Mustafa está ligada a la acogida humanitaria de mujeres y menores durante la crisis migratoria. Según el balance de la asociación, por el campamento vecinal pasaron durante dos meses entre 800 y 900 mujeres, incluidas menores y madres con hijos. Vecinos, familiares y entidades sociales sostuvieron su atención hasta los traslados a recursos oficiales.

Mustafa explicó públicamente su motivación: «Lo que estamos haciendo es ayudar a la gente de esta ciudad». Sobre las jóvenes desprotegidas que impulsaron la acogida, recordó que «estaban expuestas a cualquier cosa». En televisión resumió su respuesta: «Frente al odio, amor. Frente a lo inhumano, humanidad».

Sus intervenciones en televisión, radio y prensa incluyeron exigencias a las administraciones y críticas tanto al Gobierno central como al Ejecutivo ceutí. Esa actividad forma parte de una trayectoria que ahora deberá someterse al escrutinio electoral.

La solidaridad no concede inmunidad política. La religión tampoco justifica sospechas. Como cualquier candidato, Mustafa debe responder por sus declaraciones, concretar sus propuestas y explicar qué puede conseguir desde el Senado.

Sus posiciones sobre Marruecos pueden cuestionarse con hechos y argumentos. Pero la nacionalidad de quienes reciben ayuda no convierte esa asistencia en respaldo al Gobierno de su país. Cualquier acusación de deslealtad exige pruebas verificables: repetirla no la convierte en un hecho.

¿Qué mensaje recibe una sociedad si ayudar a mujeres y menores se convierte en motivo para sospechar de quien lo hace? El daño de esos señalamientos puede alcanzar a quienes comparten sus creencias y sienten que también deben justificar su pertenencia a la ciudad.

Ceuta necesita una campaña que confronte programas y exija responsabilidades con el mismo rigor a todos. Nadie está por encima de la crítica. Nadie debe demostrar su lealtad por su religión o su origen. Defender ese límite es defender la convivencia.

ARTÍCULOS RELACIONADOS

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

LO ÚLTIMO