El expresidente del Gobierno, acompañado por Ana Botella, denuncia que se ha vulnerado “la integridad territorial de España” y reclama recuperar el orden, la seguridad y la normalidad. Juan Vivas reivindica el papel de Aznar durante el conflicto de Perejil y defiende una respuesta firme ante cualquier amenaza a la soberanía
El expresidente del Gobierno José María Aznar ha trasladado este jueves en Ceuta su “apoyo y solidaridad” a los ciudadanos de la ciudad autónoma tras la entrada masiva registrada a finales de julio, cuando miles de personas procedentes de Marruecos cruzaron la zona del Tarajal y accedieron al territorio ceutí.
Aznar, que se ha desplazado a Ceuta acompañado por su esposa, Ana Botella, ha sido recibido en el Ayuntamiento por el presidente de la Ciudad, Juan Vivas, y ha firmado en el Libro de Honor. Durante su visita, ha agradecido a Vivas su “generosidad” y ha querido trasladar públicamente su respaldo a los ceutíes ante la situación que atraviesa la ciudad.
El exjefe del Ejecutivo ha sido especialmente contundente al valorar los acontecimientos de las últimas semanas. “Se ha violado la integridad territorial de España”, ha afirmado, al tiempo que ha reclamado recuperar cuanto antes “el orden, la seguridad y la normalidad” que, a su juicio, se han visto alterados durante el último mes.
Para Aznar, garantizar la seguridad y la soberanía debe constituir una prioridad del Estado. “La soberanía nacional no tiene vacaciones”, ha advertido, en una crítica directa a la gestión del Gobierno de Pedro Sánchez.
El expresidente también ha respaldado la posición defendida por el líder nacional del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, según la cual “quien asalta nuestra frontera no puede permanecer en territorio nacional”.
“La debilidad es y será siempre provocadora”
Aznar ha reclamado una política de Estado que permita impedir que situaciones como la vivida en Ceuta vuelvan a repetirse. “Esta debe ser la última avalancha”, ha señalado, insistiendo en que “la debilidad es y será siempre provocadora”.
En este sentido, ha defendido la necesidad de estabilizar de manera permanente la frontera de Ceuta, que ha definido como una frontera “tan nacional como europea”, y ha reclamado una mayor firmeza por parte de España.
El expresidente ha ido más allá al reclamar un cambio en la política exterior española. A su juicio, España necesita recuperar aliados y evitar quedar aislada ante situaciones de crisis o posibles episodios de presión.
“Es necesario un cambio completo en la dirección política del país”, ha insistido Aznar, quien considera urgente despejar las incertidumbres que afectan al futuro de Ceuta.
“Ceuta es España y el futuro de Ceuta es el de España”, ha concluido.
Vivas reivindica el legado de Aznar
Durante el acto celebrado en el Salón del Trono, Juan Vivas ha presentado a Aznar como una figura determinante en la evolución reciente de Ceuta y ha defendido que su etapa al frente del Gobierno marcó “un antes y un después” para la ciudad.
Vivas ha destacado que Aznar supo interpretar los condicionantes y riesgos específicos que afrontan Ceuta y Melilla y que, durante su mandato, se impulsaron medidas destinadas a reforzar la estabilidad, los servicios públicos y el modelo económico de ambas ciudades.
El presidente ceutí ha citado programas como el Plan Ceuta Activa y ha reivindicado la estrategia de orientar el futuro de la ciudad hacia “más España y Europa”.
El recuerdo del conflicto de Perejil
Vivas también ha recordado el conflicto del islote de Perejil, ocurrido en julio de 2002 durante el Gobierno de Aznar y que tuvo una repercusión directa sobre Ceuta y Melilla.
“Se nos puso a prueba para saber hasta qué punto España estaba dispuesta a defender” su integridad y soberanía, ha señalado Vivas, quien ha considerado que aquel episodio demostró que estos principios son “innegociables”.
Para el presidente de Ceuta, la defensa de la soberanía debe mantenerse como una prioridad permanente “por la dignidad de España y su prestigio”.
“Ceuta no se rinde”
Vivas ha asegurado que a Aznar “le duele lo que pasa en Ceuta” y, especialmente, que la frontera haya sido vulnerada y que la situación haya generado preocupación e inseguridad entre los ciudadanos.
El presidente ceutí ha descrito el momento actual como “el más duro y difícil de la historia reciente” de la ciudad y ha defendido que la respuesta debe situarse por encima de las diferencias políticas, culturales o ideológicas.
“Si se pone en riesgo o está amenazada, somos capaces de actuar al unísono, juntos por encima de credos, culturas, orígenes e ideologías”, ha manifestado.
“Ceuta no se rinde, Ceuta se defiende”, ha proclamado Vivas, quien ha fijado como objetivo recuperar la tranquilidad y la normalidad en todos los barrios y servicios públicos.
El presidente de la Ciudad ha vinculado además esa recuperación de la normalidad con el retorno de quienes entraron durante la crisis. “Esa tranquilidad se recupera si se retornan todos los que entraron”, ha afirmado.
Vivas ha concluido destacando que la crisis ha servido para evidenciar, a su juicio, que la defensa de Ceuta no constituye únicamente una cuestión local. “Defender la integridad territorial de Ceuta es la de toda España”, ha señalado, convencido de que la ciudad saldrá de esta situación “adelante y reforzada”.


