La Comisión Europea alerta que el riesgo extremo de incendios se mantendrá en gran parte de Europa durante las próximas semanas a causa de la cuarta ola de calor de la temporada estival.
BRUSELAS.– El Centro de Coordinación de Respuestas ante Emergencias de la Comisión Europea (ERCC) opera sin pausa para gestionar el aumento de incendios forestales en el sur y centro del continente. Desde su base en Bruselas, un equipo técnico monitorea constantemente la evolución de los incendios en España y Francia, mientras sigue atentamente los pronósticos meteorológicos en países como Alemania, República Checa y Grecia.
Tras recibir la petición de ayuda del Gobierno español para enfrentar los incendios en la Comunidad de Madrid, Ávila y Toledo, el ERCC activó rápidamente el Mecanismo de Protección Civil de la Unión Europea. El apoyo destinado a España incluye:
- Medios aéreos: Dos aviones cisterna de Italia, dos de Grecia y dos helicópteros provenientes de Turquía.
- Medios terrestres: Equipos y vehículos de bomberos enviados desde Portugal.
En paralelo, Francia mantiene abierta su solicitud de asistencia internacional para controlar incendios, como el ocurrido en Gironda (Burdeos), y ha contado con apoyo de Alemania, Suecia, Croacia y Portugal. Hasta la fecha, este verano se han activado seis veces los procedimientos de emergencia comunitaria.
Monitoreo satelital y acciones preventivas en el territorio
El centro en Bruselas combina la vigilancia de noticias en tiempo real con análisis meteorológicos sobre vientos y previsiones. Además, utiliza la red de satélites Copernicus para medir la intensidad y consecuencias de los incendios, además de prever su desarrollo en las horas siguientes.
Para esta temporada estival, la UE dispone de un despliegue preventivo formado por 777 bomberos distribuidos en el sur europeo —incluyendo equipos procedentes de Polonia, Países Bajos y Bulgaria ubicados en España— así como una flota de 18 aviones, 5 helicópteros y varios vehículos terrestres.
«Apagar el fuego no es la única solución»
Pese a la cantidad de recursos movilizados, los especialistas comunitarios señalan las limitaciones logísticas ante incendios que se propagan con gran rapidez. Moisés Galán, analista técnico del ERCC, explica que en fuegos detectados este verano en lugares como Los Gallardos (Almería), la velocidad del incendio llegó a 6 km/h, superando ampliamente la capacidad de avance de las líneas de extinción desplegadas por los bomberos, que es de aproximadamente 300 metros por hora.
«Nunca habrá recursos suficientes cuando se presentan emergencias de esta magnitud. No es posible cubrir cada árbol con un vehículo de bomberos. Es necesario contar con una adecuada gestión de montes y paisaje», subrayó Galán, insistiendo en que la solución fundamental reside en la prevención y manejo forestal, más allá de la extinción.



