El juicio relacionado con el caso Kitchen retoma su sesión hoy con una presencia relevante. Ignacio Cosidó, exdirector general de la Policía y exsenador, tendrá que testificar nuevamente este miércoles, después de que su declaración prevista para ayer se haya aplazado debido a la prolongada duración de los interrogatorios anteriores.
Causas del aplazamiento
Durante la jornada del lunes y martes, las defensas de los diez acusados realizaron un riguroso interrogatorio al inspector jefe de la Unidad de Asuntos Internos, quien lidera la investigación del caso. La extensión de estas sesiones impidió continuar conforme al cronograma previsto. Por ello, Cosidó —quien pasó la mañana de ayer esperando en la Audiencia Nacional— deberá declarar finalmente hoy junto a otros mandos policiales, entre ellos los comisarios Enrique Barón y Mariano Hervás.
La implicación de Cosidó en la causa
Ignacio Cosidó, que dirigió la Policía Nacional entre 2012 y 2016, ocupa un lugar relevante en el procedimiento:
- Señalamiento por parte de Villarejo: El excomisario José Villarejo le acusó directamente de indicarle que reclutara a un confidente, el chófer de Luis Bárcenas, con el propósito de vigilar al extesorero del PP.
- Testimonio de los acusados: Eugenio Pino, ex director adjunto operativo (DAO) y uno de los acusados principales, declaró en la investigación que Cosidó estaba enterado del operativo Kitchen, supuestamente diseñado desde el Ministerio del Interior.
- Posición de la defensa: Por su parte, Cosidó ha negado reiteradamente que haya mantenido conversaciones con Villarejo o que conociera operaciones en las que este estuviera involucrado.
Dato relevante: La Fiscalía Anticorrupción solicitó en su momento la imputación de Cosidó; sin embargo, el juez instructor rechazó esta petición, por lo que su comparecencia es únicamente como testigo.
Intervención de mensajes y referencias a amenazas
El interrogatorio previsto para hoy podría centrarse en los mensajes trasvasados a Villarejo, en los que el excomisario pronuncia amenazas dirigidas al entorno de Cosidó y al expresidente Mariano Rajoy —apodado en la trama como «el Asturiano» o «el Barbas»— tras conocer que iba a ser apartado de su cargo.
La sesión del miércoles es decisiva para confrontar las versiones de la dirección policial de aquella época con las evidencias recogidas sobre el supuesto uso de recursos públicos con fines políticos.


