El sindicato médico exige el cese inmediato de cualquier presión sobre los profesionales y anuncia acciones legales si se confirman amenazas, represalias o medidas disciplinarias
La Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM) ha elevado este jueves el tono de sus críticas hacia el Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA) ante las informaciones que apuntan a posibles presiones sobre médicos del sistema sanitario público de Ceuta por sus declaraciones ante los medios de comunicación.
CESM ha expresado públicamente su “respaldo absoluto” a los médicos de la sanidad pública de Ceuta que están trasladando a la sociedad las dificultades asistenciales que afrontan diariamente y ha mostrado su preocupación por las supuestas advertencias de posibles medidas disciplinarias contra profesionales que hayan mantenido contacto con medios de comunicación.
Según la información trasladada por la organización sindical, responsables de INGESA habrían advertido a algunos profesionales de que, una vez superada la actual situación de presión asistencial, podrían adoptarse medidas contra quienes hubieran facilitado información a los medios.
Además, algunos facultativos habrían expresado su temor a sufrir represalias laborales o a que sus contratos no fueran renovados.
CESM habla de una posible vulneración de derechos fundamentales
Para la Confederación, si estas actuaciones llegan a confirmarse, se trataría de un comportamiento “absolutamente inadmisible” dentro de una institución pública.
CESM considera que utilizar una posición jerárquica para intimidar a profesionales y limitar su libertad de expresión supondría una posible vulneración de derechos fundamentales que, a su juicio, deben contar con una especial protección.
“El médico no puede ser amenazado por explicar a la sociedad las dificultades que encuentra en el ejercicio de su profesión”, sostiene la organización.
El sindicato defiende que trasladar las deficiencias del sistema sanitario no solo forma parte del derecho de los profesionales a expresarse, sino también de su responsabilidad cuando esas carencias pueden afectar a la calidad y seguridad de la atención que reciben los pacientes.
“La situación sanitaria de Ceuta no es un problema surgido ahora”
CESM recuerda que las reivindicaciones sobre la sanidad ceutí vienen de años atrás. La organización asegura que lleva tiempo denunciando la falta de profesionales, la elevada presión asistencial y las condiciones en las que desarrolla su trabajo el personal médico.
Por ello, considera especialmente preocupante que, en lugar de escuchar a los profesionales que trabajan diariamente en primera línea, determinados responsables puedan estar más preocupados por controlar quién habla y qué información llega a los medios.
“La defensa de la sanidad pública y de los pacientes exige transparencia y capacidad para reconocer las deficiencias y corregirlas”, señala CESM.
La organización lanza así un mensaje directo a INGESA: “Los médicos no están obligados a guardar silencio para proteger la imagen de una determinada gestión”.
CESM anuncia acciones legales
La Confederación advierte además de que no permitirá que ningún médico sea intimidado, represaliado o perjudicado profesionalmente por ejercer legítimamente su derecho a expresar sus opiniones o denunciar las deficiencias asistenciales que conoce.
CESM recomienda a cualquier profesional que haya recibido amenazas, presiones o advertencias relacionadas con sus declaraciones o contacto con los medios que lo comunique inmediatamente al Sindicato Médico de Ceuta, que recabará la información necesaria y ofrecerá apoyo y asesoramiento legal.
Si finalmente se confirman amenazas, coacciones, represalias laborales u otras actuaciones destinadas a silenciar a los profesionales, CESM anuncia que estudiará cada caso y emprenderá las acciones legales que correspondan.
La organización resume su posición con una contundente advertencia: “Un hospital público no es propiedad de sus directivos y los médicos no son empleados a los que se pueda amenazar para que guarden silencio”.
CESM exige explicaciones a INGESA y al Ministerio de Sanidad
Finalmente, CESM reclama a INGESA y al Ministerio de Sanidad que aclaren de inmediato las informaciones sobre las supuestas presiones y garanticen que ningún profesional sufrirá represalias por sus declaraciones.
También reclama recuperar un clima de respeto, libertad y normalidad tanto en el Hospital Universitario de Ceuta como en el resto de centros sanitarios de la ciudad.
Para la Confederación, la salida a la crisis sanitaria que atraviesa Ceuta no pasa por limitar las voces de los profesionales, sino por escuchar sus denuncias y actuar para solucionar las deficiencias que vienen señalando desde hace años.


