Colombia sigue evaluando el alcance de los daños causados por el terremoto de magnitud 7,4 que afectó el centro y oeste del país. Hasta ahora, el recuento provisional indica al menos 250 fallecidos y 2.595 heridos, mientras los equipos de urgencia trabajan contra reloj para dar con personas desaparecidas bajo escombros.
Las labores de rescate se concentran principalmente en Cali, Pereira, Quibdó, Manizales y Armenia, algunas de las zonas más impactadas por el sismo. Las autoridades alertan que la cantidad de víctimas podría incrementarse a medida que se acceda a zonas rurales y municipios con problemas de comunicación.
Según cifras oficiales hasta esta hora, al menos 165 edificios han colapsado.
Las horas venideras son decisivas para hallar sobrevivientes
El sismo sucedió a las 07:34 horas locales, con epicentro cercano al municipio de San José del Palmar, en el departamento del Chocó, a una profundidad aproximada de 100 kilómetros.
Desde entonces, bomberos, Defensa Civil, Cruz Roja, Policía y grupos especializados en rescate urbano actúan en edificios derruidos y viviendas con daños graves.
Las autoridades enfatizan la importancia de estas primeras horas para localizar posibles sobrevivientes atrapados.
En algunas áreas de Chocó y Valle del Cauca, la emergencia se complica por cortes eléctricos, problemas de comunicación y carreteras dañadas que dificultan la evaluación de los daños.
164 españoles permanecen sin ser localizados
La emergencia también afecta a ciudadanos extranjeros.
De acuerdo con el ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, un total de 164 españoles continúan sin localizarse tras el terremoto.
Las autoridades españolas mantienen comunicación con Colombia mientras avanzan las labores de búsqueda e identificación.
El hecho de que estas personas estén reportadas como no localizadas no implica necesariamente que sean víctimas, ya que las interrupciones en las comunicaciones dificultan contactar con muchos residentes y visitantes.
Cali registra una parte significativa de las víctimas
Cali se presenta como una de las ciudades más afectadas.
El reporte provisional de la Gobernación del Valle del Cauca señala 95 fallecidos en la capital, mientras que otros 35 muertos se contabilizan en diferentes municipios del departamento.
Las imágenes desde varios barrios reflejan viviendas inhabitables, techos colapsados, paredes derruidas y edificios totalmente destruidos.
Barrios como Capri, La Alameda, Pampalinda, La Guadalupe, Nueva Tequendama y otras zonas periféricas están entre las áreas afectadas.
Muchos ciudadanos optaron por pasar la noche fuera de sus hogares debido al temor de réplicas.
Albergues provisionales para miles de afectados
Las autoridades han habilitado varios espacios como albergues temporales para quienes han quedado sin vivienda.
En Cali, entre los lugares usados se encuentran la Plazoleta Jairo Varela, la Escuela Nacional del Deporte, la Cancha de Hockey y el Diamante de Béisbol.
Muchas familias permanecen cerca de edificios colapsados buscando información de sus seres queridos que podrían estar atrapados.
La Policía Metropolitana de Cali ha desplegado unidades especializadas en búsqueda y rescate urbano, junto a bomberos y otros organismos de emergencia.
Dagua sin suministro eléctrico y cientos de viviendas dañadas
La destrucción se extiende a varios municipios del Valle del Cauca.
En Dagua, las autoridades reportan cuatro fallecidos, cerca de 300 viviendas afectadas y alrededor de 80 totalmente colapsadas, además de múltiples derrumbes.
La ausencia de electricidad y los problemas en las comunicaciones han agravado la situación.
El hospital municipal ha tenido que habilitar espacios exteriores para atender a algunos heridos.
Roldanillo registra más de 1.000 casas dañadas
En Roldanillo, son más de 1.000 viviendas las afectadas y se han confirmado dos decesos.
Los daños también son considerables en localidades como El Cairo, El Águila y Argelia.
Según reportes regionales, en El Cairo una cantidad significativa de viviendas habría colapsado, y los daños en instalaciones sanitarias en otros municipios han obligado a instalar hospitales de campaña.
Buenaventura, puerto principal colombiano en el Pacífico, prepara el envío de alimentos, medicamentos, tiendas y otros productos esenciales para las comunidades afectadas.
Pereira también reporta varias víctimas fatales
La situación sigue siendo delicada en Risaralda.
Las autoridades regionales han notificado alrededor de 90 fallecimientos, mientras los trabajos de búsqueda se enfocan en Pereira.
Aun con el toque de queda declarado, numerosos vecinos ayudaron durante la noche a los servicios de emergencia para despejar escombros y facilitar el acceso a posibles afectados.
En Chocó, epicentro del sismo, se han reportado provisionalmente 14 fallecidos, y en Caldas la cifra es de seis.
Todos estos datos son aún preliminares y están sujetos a actualización.
México alista 255 militares y toneladas de ayuda
La magnitud del desastre también está motivando respuesta internacional.
México tiene listo un grupo de 255 militares especializados en búsqueda y rescate que podría enviarse a Colombia si el gobierno colombiano lo solicita formalmente.
El contingente incluye especialistas, equipos caninos, personal sanitario y recursos técnicos.
Asimismo, México ha preparado cuatro toneladas de medicamentos y 8,4 toneladas de herramientas y equipos de rescate, además de teléfonos satelitales, generadores eléctricos, radios y tiendas de campaña.
El plan también tiene contemplado miles de paquetes alimenticios para las personas afectadas.
La operación se realizaría con varias aeronaves militares, tomando a Cali como uno de los principales puntos de entrada de la ayuda.
Un recuento que podría aumentar
La prioridad sigue siendo hallar sobrevivientes y acceder a zonas que aún permanecen parcialmente aisladas.
Mientras los equipos continúan trabajando entre los restos, las autoridades mantienen abiertos albergues, hospitales de campaña y dispositivos de emergencia en las regiones más afectadas.
El balance provisional de 250 fallecidos y cerca de 2.600 heridos podría aumentar conforme se inspeccionen edificios, áreas rurales y sectores de difícil acceso.
Colombia afronta una emergencia de gran envergadura en la que las próximas horas serán claves para las personas que permanecen desaparecidas.


