El tribunal de Oslo lo considera culpable de dos hechos de violación y maltrato psicológico. La Fiscalía pedía una condena superior a siete años de cárcel.
Copenhague.– Un juzgado en Oslo condenó este lunes a cuatro años de prisión a Marius Borg Høiby, hijo de la princesa heredera de Noruega, Mette-Marit. Según informó la televisión pública noruega NRK, el tribunal encontró a Høiby culpable de dos delitos de violación y abuso hacia una de sus exnovias, junto con otros cargos.
Høiby, de 29 años y que no posee títulos oficiales ni participación en la Casa Real, fue absuelto en relación con otras dos acusaciones de violación. La condena impuesta es considerablemente más baja que los siete años y siete meses que solicitaba la Fiscalía para un total de 40 cargos. La defensa, que pidió la absolución en los casos más graves y una pena inferior a año y medio, está evaluando presentar un recurso contra la sentencia.
Las evidencias determinantes: grabaciones en vídeo
Hijo de una relación anterior de Mette-Marit antes de casarse con el príncipe heredero Haakon, el acusado enfrentaba cargos por haber violado a cuatro mujeres mientras estaban dormidas o en estado incapaz, después de relaciones consentidas.
El tribunal ratificó la responsabilidad en dos de estos casos:
- El primero: Se produjo en el sótano de Skaugum, la residencia oficial de los príncipes herederos en las proximidades de Oslo.
- El segundo: Aconteció en el apartamento de una de las víctimas.
En ambos episodios, los videos como prueba desempeñaron un papel clave para los jueces, quienes determinaron que las mujeres no estaban conscientes durante los actos sexuales. Además de la condena, Høiby tendrá que pagar una indemnización conjunta de 640.000 coronas noruegas (cerca de 58.000 euros) a cuatro de las afectadas.
Ausencia durante el veredicto: Marius Borg Høiby no se encontraba en la sala cuando se leyó la sentencia. El tribunal autorizó que siguiera el proceso desde la prisión por «razones de salud».
Una situación marcada por la prisión provisional
El hijo de la princesa está en prisión provisional desde el 2 de febrero, un día antes del inicio del juicio, tras ser detenido por violar la orden de alejamiento y la prohibición de acercarse a una de las víctimas.
Durante el proceso, Høiby solicitó en diversas ocasiones arresto domiciliario con pulsera electrónica, alegando que su madre se encuentra en delicado estado de salud. La princesa Mette-Marit sufre fibrosis pulmonar crónica desde 2018 y su cuadro ha empeorado, por lo que está en lista de espera para un trasplante de pulmón. Aunque inicialmente un tribunal otorgó el arresto domiciliario, el Tribunal de Apelación dio la razón a la Fiscalía, considerando el riesgo de reincidencia, y mantuvo la prisión preventiva.
Høiby también ha reconocido públicamente que ha sufrido graves problemas de adicción a alcohol y drogas, así como trastornos psicológicos.



