Bruselas, 6 de agosto de 2026. El presidente de la Ciudad Autónoma de Ceuta, Juan Jesús Vivas, advirtió este jueves ante la Comisión de Asuntos de Interior del Parlamento Europeo que la reciente entrada masiva de migrantes en la ciudad constituye un desafío a la integridad territorial de España y de la Unión Europea. Durante una sesión extraordinaria celebrada por videoconferencia, Vivas afirmó que «la seguridad de Ceuta está en manos de un país tercero, Marruecos, que no reconoce nuestra soberanía».
El dirigente ceutí sostuvo que los acontecimientos registrados los días 30 y 31 de julio no pueden considerarse una crisis migratoria convencional, sino un episodio que puso en riesgo la estabilidad de la ciudad y evidenció la vulnerabilidad de la frontera sur europea. «No es una crisis migratoria al uso; es un episodio a través del que se ha puesto en jaque nuestra integridad: la de Ceuta, la de España y la de Europa», señaló.
Vivas explicó que la ciudad continúa afrontando las consecuencias de la llegada masiva de personas y alertó del colapso de los centros de acogida, reclamando más recursos y apoyo institucional para recuperar la normalidad.
Ausencia de los ministros españoles
La comparecencia fue convocada por el presidente de la Comisión de Asuntos de Interior, el eurodiputado español Javier Zarzalejos. Aunque los ministros del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, habían sido invitados a participar, ninguno de los dos asistió al encuentro, circunstancia criticada por varios eurodiputados del grupo popular.
Sí intervino el comisario europeo de Interior, Magnus Brunner, quien recordó que la gestión de la situación corresponde principalmente a las autoridades españolas. No obstante, aseguró que la Comisión Europea mantiene un contacto permanente con el Gobierno de España para evaluar las necesidades y prestar apoyo cuando resulte necesario.
Una situación «sin precedentes»
Durante su intervención, Vivas calificó la entrada masiva de migrantes como una «invasión» y recordó que el presidente del Gobierno español también la definió como un «ataque» contra la integridad territorial del país.
El presidente ceutí cifró en unas 80.000 las personas que accedieron a la ciudad en apenas dos días, una cantidad que comparó con la totalidad de la población de Ceuta. «Es como si en España entraran 50 millones de personas», afirmó para ilustrar la magnitud del episodio.
Asimismo, reclamó la expulsión inmediata de los migrantes que permanecen de forma irregular en la ciudad, estimando que entre 3.000 y 5.000 personas continúan en territorio ceutí. A su juicio, el hecho de que todavía no exista un recuento definitivo refleja la insuficiencia de medios con los que se está gestionando la emergencia.
La respuesta de la Comisión Europea
Por su parte, Magnus Brunner subrayó la importancia de la cooperación entre España y Marruecos para evitar que la crisis tenga repercusiones sobre el espacio Schengen. El comisario recordó que esta posición coincide con la expresada por los Estados miembros durante la reciente reunión informal de ministros de Justicia e Interior y reiteró la disposición de la Comisión Europea a respaldar a España si la situación lo requiere.
La comparecencia de Vivas ante la Eurocámara vuelve a situar la gestión de la frontera de Ceuta en el centro del debate europeo sobre inmigración, seguridad y control de las fronteras exteriores de la Unión Europea.


