Ramón Rodríguez
Llegó la Ministra de Sanidad, Mónica García, dos semanas después y un domingo por la mañana. Directamente de la península a la Delegación del Gobierno. Llegó y demostró lo que es Sumar y para lo que nació. Sumar es un eufemismo para hablar de restar y dividir. Y por supuesto para multiplicar. Resta credibilidad y potencia al espacio progresista. Divide el voto en la izquierda. Multiplica las demostraciones de cómo prima el interés personal sobre el comunitario. En el caso concreto de la citada visita restó importancia a la gravedad de la situación sanitaria actual, dividió a la sociedad ceutí entre racistas y no, y finalmente multiplicó la indignación de la ciudadanía hacia la gestión del Gobierno de la nación.
Asociar enfermedad o delincuencia a la migración per se es racismo. Eso es una obviedad y no era necesario que nos lo hiciera ver la Ministra. Se le exige mayor capacidad de concreción, argumentación y sensibilidad. Pues si quería referirse a declaraciones específicas de médicos concretos ¡qué fuese valiente y lo dijera! Si el mensaje era para determinados representantes de partidos políticos que lo hubiese referido. Al no hacer nada de esto da la sensación de que la acusación va dirigida a la población caballa en general ¡No se puede ser más injusta! Y con todo su cuajo va y comenta esto en rueda de prensa oficial en la Delegación del Gobierno. Flaco favor hace al Delegado del Gobierno aunque aún la opinión pública no lo haya hecho corresponsable de esas declaraciones ¡qué lo es!
Algo se ha resquebrajado en el espíritu ceutí, no solo se ha violado la integridad territorial de España sino opacado el brillo de la perla del Mediterráneo. Es imprescindible la recuperación real de esta violación a partir de la materialización de acciones contundentes, como la mayor presencia de la UE aquí, la mejora de las infraestructuras fronterizas o el ingreso en la Unión Aduanera, hasta que eso no ocurra no podrá empezar a sanar este espíritu herido.
Como señalara en su día Soul Etspes: “No es momento de ideologías sino de soluciones y de ellas emanará la ideología” En situaciones de crisis lo primero que busca el ser humano es culpabilizar, necesita alguien o algo hacia quien dirigir su frustración, ira y miedos. Esto es inmediato mientras que las soluciones suelen venir a medio o largo plazo. En Ceuta esto se bifurca en dos, un señalado interno Sánchez y otro externo Marruecos. Pero ambos de manera justificada y objetiva. Y aquí retomo la comparecencia de la señora García en presencia del señor Triano, objetivamente hay enfermedades endémicas como por ejemplo la fiebre tifoidea en Marruecos, y objetivamente hay casos de sarna que han llegado con los migrantes ¡es que han entrado más de 72.000 personas sin ningún tipo de control sanitario, señora Ministra! Y hay, según cifras oficiales de fuentes policiales y judiciales, hasta diez agresiones sexuales cinco de las cuales son violaciones, perpetradas a menores migrantes por propios migrantes y ¡es que han entrado más de 72.000 personas sin ningún tipo de control, señora Ministra! Algunos están cometiendo estas barbaridades y delitos ¡no todos evidentemente! y las víctimas lo son porque el sistema de amparo les ha fallado. Son las más vulnerables entre las vulnerables y a quienes más se debe proteger.
Con esto no estoy criminalizando a los migrantes Ministra, sino mostrando una realidad que está ocurriendo y usted con su demagogia huyó de ella como también lo hizo de sus compañeros de profesión con los que no se sentó a dialogar. Ahora si quiere me llama fascista, racista, clasista o lo que le parezca pero yo no solicité el bono social térmico porque mi situación económica me haría avergonzarme de haberlo hecho y es bastante inferior a la que usted tenía cuando lo hizo. Las lecciones las deja usted para su círculo de falsarias compañeras, para el Delegado del Gobierno de Ceuta y para su cohorte de arribistas varios. Puede cambiar el género en cada uno de los adjetivos que he utilizado para que mi lenguaje sea más igualitario si le parece. Lo que no podrá cambiar es lo que es y lo demostró con creces en su visita a Ceuta.
El pueblo de Ceuta está sufriendo, siendo tratado injustamente por su Gobierno y luchando para que no aparezcan monstruos del pasado. Merece y exige respeto. Los Derechos Humanos son respetados por la ciudadanía otra cosa es a lo que están jugando las administraciones local y central. Peligroso camino han emprendido.
Volviendo a Soul Etspes: “El racismo, no estructural, es multidireccional y depende de la persona no de su color de piel. La demagogia sin embargo es una herramienta política que puede segregar incluso más que el racismo” y hasta una Ministra de Sanidad puede ser racista al denunciar el racismo si se sustenta en la demagogia.
Ramón Rodríguez


