La Policía Nacional coordina el traslado en autobús de las personas asentadas hacia el CATE en las naves del Tarajal para realizar su filiación, mientras un grupo de nacionales marroquíes decide regresar a su país ante la escasa posibilidad de obtener asilo.
CEUTA — Esta mañana, varias decenas de migrantes de nacionalidad marroquí que se encontraban en los asentamientos informales de la playa de Benítez han optado por volver de forma voluntaria a Marruecos. Esta decisión se ha dado durante un operativo policial organizado para evacuar dichas zonas y gestionar la situación administrativa de las personas recién llegadas.
A partir de las 9:30 horas, un dispositivo de la Jefatura Superior de la Policía Nacional ha reunido a los habitantes de las chabolas y ha coordinado su traslado en autobuses protegidos hacia el área fronteriza del Tarajal. El destino principal ha sido el Centro de Atención Temporal de Extranjeros (CATE), situado en las naves del Tarajal, donde se realiza la filiación completa de los extranjeros antes de ser ubicados en el campamento provisional de Loma Colmenar.
Detalles sobre el procedimiento de protección internacional
Durante la evacuación, un intérprete que acompañaba al dispositivo policial informó a los migrantes sobre las etapas del proceso para aclarar dudas y evitar temores relacionados con expulsiones inmediatas. Los agentes explicaron que el traslado al CATE es el primer paso para abrir el expediente de filiación y permite solicitar formalmente la protección internacional.
También se comunicaron a los afectados los criterios establecidos por la legislación y el Gobierno de España, enfatizando que motivos exclusivamente económicos o laborales no constituyen razones válidas para obtener el derecho al asilo conforme a las normas vigentes.
Desplazamiento a la frontera del Tarajal
Tras recibir esta información y considerando las limitadas oportunidades de conseguir el estatus de asilado, varias decenas de ciudadanos marroquíes expresaron su deseo de no permanecer en la ciudad autónoma y de regresar a su país. Después de formalizar esta voluntad, fueron trasladados en los mismos autobuses hasta el cruce fronterizo del Tarajal, donde completaron el procedimiento de retorno supervisado por los agentes policiales.



