La Guardia Civil, a través de la Operación ‘Randall’, ha conseguido desmantelar una de las rutas principales para la entrada de cocaína en la provincia, con un valor estimado superior a 1,5 millones de euros en el mercado ilegal.
Tras nueve meses de pesquisas llevadas a cabo por la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Comandancia de Salamanca, la Guardia Civil ha desarticulado una red dedicada a la compra, traslado y distribución a gran escala de cocaína en Castilla y León, resultando en la prisión provisional de tres individuos y la investigación de otros tres.
Intercepción del cargamento y descubrimiento del almacén
El avance esencial en las investigaciones tuvo lugar el 16 de julio, cuando los agentes detectaron un movimiento clave vinculado a la recepción de un gran cargamento de droga. Este seguimiento llevó a identificar una «guardería», un inmueble utilizado para ocultar, procesar y adulterar la sustancia antes de su distribución.
Una vez localizado el lugar, el juez autorizó la realización de cuatro registros domiciliarios, que terminaron con la detención de los líderes y la incautación de diverso material relacionado con la actividad ilícita:
- Drogas: Se confiscó un total de 12,120 kilogramos de cocaína de alta pureza, cuyo valor tras su adulteración y venta superaría el millón y medio de euros.
- Material y recursos: Entre lo incautado figuraron efectivo, joyas, tres automóviles y armas de fuego, incluyendo un revólver Magnum .357 con munición.
Ingreso en prisión de los detenidos
Tras la presentación ante la autoridad judicial, se ordenó el ingreso en prisión provisional para los tres arrestados, aunque uno podría evitar esta medida pagando una fianza.
La Subdelegación del Gobierno ha resaltado que esta intervención se encuentra entre las más significativas en materia de lucha contra el tráfico de drogas en la región durante los últimos años. La investigación continúa activa con tres personas adicionales bajo investigación por su posible relación con la organización.



