El Ministerio del Interior instaura un control aleatorio durante 30 días en aeropuertos y puertos tras la negativa de Italia a eliminar las restricciones a vuelos españoles.
El Boletín Oficial del Estado (BOE) ha dado a conocer la orden del Ministerio del Interior que formaliza la reanudación de los controles fronterizos para pasajeros de vuelos y conexiones marítimas con Italia durante un plazo de treinta días. Esta medida, vigente desde las 00:00 horas del sábado 8 de agosto y hasta el 7 de septiembre, se ejecuta de manera aleatoria conforme al marco del Código de fronteras Schengen.
La medida adoptada responde de forma directa a la decisión previa de Italia de imponer limitaciones a viajeros procedentes de España. El gobierno italiano justificó esta acción debido a la crisis migratoria ocurrida el 30 de julio en Ceuta para evitar posibles desplazamientos secundarios, lo que motivó una respuesta recíproca por parte de España ante la negativa de Roma de suprimir dichos controles.
Implementación en siete aeropuertos y resultados iniciales
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, firmó la orden en la que se expone la existencia de una «amenaza grave, real y actual para el orden público y la seguridad interior» relacionada con la presión en la ruta del Mediterráneo central. No obstante, se precisa que la vigilancia será «proporcionada y adaptable» para no afectar la movilidad dentro de las conexiones europeas.
La Policía Nacional ha desplegado el dispositivo en siete aeropuertos principales: Madrid-Barajas, Barcelona-El Prat, Málaga, Sevilla, Bilbao, Alicante y Valencia. Según datos preliminares ofrecidos por Interior, hasta la noche del sábado se controló a 199 viajeros nacionales de terceros países en aproximadamente una docena de vuelos, siendo Madrid-Barajas (83) y Barcelona-El Prat (67) los que concentraron mayor número de inspecciones.
El Ejecutivo defiende la validez del espacio Schengen
La vicepresidenta tercera del Gobierno, Sara Aagesen, se expresó sobre el conflicto diplomático asegurando que el espacio Schengen «no ha sido vulnerado en ningún momento y permanece garantizado». Aagesen también destacó que no se ha producido ningún movimiento migratorio desde la ciudad autónoma de Ceuta hacia la Península.
Además, la ministra defendió la actuación de Interior y Exteriores, considerándola una medida recíproca necesaria para «proteger la dignidad de los ciudadanos españoles», y manifestó su esperanza de que el gobierno italiano revise su posición y elimine las limitaciones unilaterales aplicadas a los vuelos españoles.


