La Ciudad expresa su “profunda decepción” y reclama explicaciones al Ministerio del Interior por solicitar que el partido no se dispute en Ceuta
El Gobierno de la Ciudad Autónoma de Ceuta ha expresado su “profunda decepción, desilusión y malestar” ante la decisión del Ministerio del Interior, dirigido por Fernando Grande-Marlaska, de solicitar que no se celebre en Ceuta el partido amistoso entre las selecciones Sub-20 de España y México.
La Ciudad considera especialmente difícil de comprender la decisión por las recientes declaraciones del ministro del Interior, quien calificó de “subjetiva” la sensación de inseguridad existente en Ceuta.
En este sentido, el Gobierno autonómico cuestiona que ahora el propio Ministerio utilice argumentos relacionados con la seguridad, la presión migratoria y la tensión social para justificar que el encuentro internacional no pueda celebrarse en la ciudad.
La Ciudad pide explicaciones a Interior
El Ejecutivo local sostiene que, si existen razones objetivas suficientemente graves para impedir la celebración del partido, corresponde al Gobierno de la Nación adoptar las medidas necesarias para garantizar la seguridad y recuperar cuanto antes la normalidad en Ceuta.
La Ciudad considera que impedir la celebración de acontecimientos deportivos no debería convertirse en la respuesta ante una situación de excepcionalidad.
“Si existen razones objetivas suficientemente graves como para que Interior entienda que no puede garantizar este encuentro, lo que corresponde al Gobierno de la Nación es adoptar todas las medidas necesarias para garantizar la seguridad de Ceuta”, señala el comunicado.
La organización del partido estaba avanzada
El Gobierno de Ceuta recuerda que había mantenido diferentes reuniones de coordinación con la Real Federación Española de Fútbol, la Real Federación de Fútbol de Ceuta y la AD Ceuta FC para avanzar en la organización del encuentro.
Según la Ciudad, todas las partes habían mostrado su disposición y colaboración para hacer posible que una selección española volviera a disputar un partido en territorio ceutí.
La suspensión o traslado del encuentro supone, por tanto, un cambio respecto a los trabajos que se habían desarrollado previamente para organizar el amistoso.
Críticas a la posible influencia de Marruecos
El comunicado incluye también una valoración política más contundente.
El Gobierno de Ceuta sostiene que la decisión genera preocupación sobre el trato que recibe la ciudad por parte del Ejecutivo central y plantea que podría existir una voluntad de evitar situaciones que resulten incómodas para Marruecos cuando Ceuta adquiere protagonismo internacional con la participación de una selección española.
Esta interpretación corresponde a la valoración política del Gobierno de Ceuta y no se presenta como un hecho acreditado.
La Ciudad reclama que Ceuta no quede condicionada en su actividad institucional, social o deportiva por el temor a generar incomodidad a terceros.
El Ejecutivo autonómico reivindica finalmente que Ceuta pueda recuperar la normalidad y acoger acontecimientos deportivos de carácter internacional en las mismas condiciones y con las mismas garantías que cualquier otro territorio español.
Por ello, reclama al Gobierno de la Nación y al Ministerio del Interior “coherencia, explicaciones claras” y las medidas necesarias para garantizar la recuperación de la normalidad en la ciudad.



