Tras la amenaza de Marruecos de suspender el acuerdo de extradición, los populares modifican su estrategia: critican la falta de acción diplomática del Gobierno y piden la convocatoria a consultas de la embajadora marroquí.
MADRID / BARCELONA. — El Partido Popular ha dado un giro significativo en su enfoque político respecto a la crisis migratoria en Ceuta, elevando su tono hacia Marruecos y aumentando la presión sobre el Gobierno de Pedro Sánchez. A raíz de la advertencia del ministro de Justicia marroquí, Abdellatif Uahbi, sobre la posible suspensión del tratado bilateral de extradición y sus recientes demandas en relación con la soberanía de las ciudades autónomas, la dirección del PP ha adoptado una postura clara: «Ceuta y Melilla son parte de España y no están sujetas a negociación, sino a defensa», afirmó el presidente del partido, Alberto Núñez Feijóo.
Este cambio en el discurso —que difiere de la actitud más cautelosa mostrada por el partido en días pasados tras los movimientos masivos en la frontera— pone en el centro de la atención tanto la labor diplomática de Rabat como la respuesta del Ejecutivo en Moncloa. Desde la sede del PP se cuestiona abiertamente la actuación del Ministerio de Asuntos Exteriores, acusando al Gobierno de no ser lo suficientemente firme para salvaguardar la integridad territorial española.
Reacciones parlamentarias y críticas diplomáticas
Durante una rueda de prensa en Barcelona, el vicesecretario de Educación e Igualdad del PP, Jaime de los Santos, expresó duras críticas hacia el Ejecutivo por no haber realizado una protesta formal ante las acciones del gobierno marroquí. «¿Cómo es posible que tras una invasión y el cuestionamiento de la soberanía española sobre Ceuta y Melilla no se haya llamado a la embajadora de Marruecos a consultas?», preguntó De los Santos, poniendo en contraste esta posición con la firmeza demostrada por Moncloa en otros conflictos diplomáticos europeos.
Además, el grupo parlamentario del PP ha presentado varias preguntas escritas dirigidas al ministro de Justicia, Félix Bolaños, solicitando información urgente sobre la situación de la cooperación legal con Marruecos y las medidas previstas ante una eventual suspensión de los acuerdos de extradición.
Petición para acelerar las devoluciones
Más allá del enfrentamiento diplomático, el PP ha vuelto a exigir al Gobierno que agilice los procesos de expulsión de las miles de personas que permanecen en Ceuta desde las entradas registradas a finales de julio. El partido recalca la necesidad de acelerar especialmente la repatriación de los menores no acompañados —cuyo número oficial ronda los 4.000— haciendo referencia al acuerdo bilateral de protección firmado en 2007 entre ambos países.
Con estas acciones, el PP pretende limitar las opciones del Gobierno en política exterior, reclamando garantías para que la soberanía de los enclaves españoles en el norte de África no sea objeto de negociaciones ni concesiones frente a Rabat.


