Madrid — El Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y el Ejecutivo han manifestado su seria preocupación por lo que califican como una «cacería» y un «escándalo significativo» en torno al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero. Esta reacción surge después de la divulgación de conversaciones privadas de WhatsApp y la agenda personal completa de Zapatero, incluidos en un informe policial reciente que investiga posibles irregularidades en comisiones.
Una «deriva antidemocrática» en el foco político
Rebeca Torró, secretaria de Organización del PSOE, inició la controversia en redes sociales al criticar la exposición de datos personales y médicos del expresidente. El partido sostiene que esta información no guarda relación con la causa judicial actual.
«Nada justifica convertir la vida privada de una persona en munición política. En serio: ¿quién va a parar esta deriva antidemocrática?», planteó Torró con firmeza.
Por otro lado, el PSOE emitió un comunicado oficial en el que destaca la vulnerabilidad que generan estas acciones:
- Exposición innecesaria: El partido defiende que una investigación debe limitarse a los hechos presuntamente delictivos y respetar la privacidad de cualquier ciudadano.
- Impacto institucional: Consideran una «cacería» la utilización de material personal ajeno al proceso, subrayando que estas filtraciones contradicen las garantías básicas de un Estado de derecho.
El origen del conflicto: el informe de la UDEF
La polémica surge tras la publicación del último informe de la Unidad de Delitos Económicos y Fiscales (UDEF) de la Policía Nacional, de fecha 22 de junio. Este documento forma parte de la investigación dirigida por el juez de la Audiencia Nacional, José Luis Calama, que examina si Zapatero recibió comisiones por intervenir en el rescate estatal a la aerolínea Plus Ultra, así como un supuesto pago de 200.000 euros por mediar entre el Gobierno de Bolivia y un grupo empresarial peruano.
No obstante, la principal preocupación del PSOE está en los anexos del informe: más de mil páginas que contienen el volcado completo de los chats de WhatsApp entre Zapatero y su secretaria, junto con una planificación detallada de su agenda para 2024 y 2025. Esta información incluye conversaciones personales, valoraciones íntimas y datos médicos que el partido considera una vulneración directa del derecho a la privacidad.
Preocupación en el seno del Ejecutivo
El Gobierno también ha expresado su inquietud ante la «frecuencia creciente» de filtraciones desde los juzgados. Fuentes oficiales han reafirmado que los derechos fundamentales «no son negociables» y han instado a las partes involucradas en procesos judiciales a proteger estrictamente el derecho a la intimidad.



