La última agresión investigada se produjo el viernes por la noche, cuando tres personas intentaron abusar sexualmente de una niña de 10 años. Las autoridades han identificado además a 1.800 menores desde la entrada masiva de finales de julio.
Ceuta afronta este sábado una jornada marcada por la tensión y el fuerte despliegue policial y militar, apenas dos semanas después de la entrada masiva de miles de migrantes procedentes de Marruecos. La frontera del Tarajal permanece bajo una intensa vigilancia por parte de la Policía Nacional, la Guardia Civil y las fuerzas marroquíes, ante el temor de nuevos intentos de entrada.
En este contexto, la Guardia Civil ha confirmado que desde la entrada masiva de finales de julio se han registrado 15 denuncias o investigaciones por presuntas agresiones sexuales en distintos puntos de la ciudad, según fuentes citadas por Onda Cero y confirmadas por EL MUNDO.
La última de estas actuaciones tuvo lugar el viernes por la noche en la calle Lisboa. Según las mismas fuentes, tres personas, aparentemente hermanos, fueron sorprendidas cuando presuntamente intentaban abusar sexualmente de una niña de 10 años.
La situación de seguridad en la ciudad se ha visto acompañada en las últimas semanas por diversos altercados y por la presencia de grupos de jóvenes migrantes en distintas zonas. Uno de los principales puntos de concentración se encuentra en la playa de El Trampolín, donde las autoridades mantienen una vigilancia especial.
1.800 menores identificados
La Guardia Civil ha identificado hasta el momento a 1.800 menores, a los que se ha colocado una pulsera identificativa para facilitar su control. Fuentes conocedoras de la situación señalan, sin embargo, las dificultades para gestionar posteriormente a estos menores, ya que algunos terminan regresando a las calles al no ser trasladados a los recursos disponibles ni retornados a Marruecos.
Paralelamente, durante la última semana los agentes han contabilizado 1.500 retornos voluntarios de personas que han decidido regresar por iniciativa propia al país vecino.
Pese a estas medidas, continúan localizándose grupos de migrantes en diferentes puntos de Ceuta, entre ellos zonas próximas a la frontera, naves industriales y áreas de la barriada de El Príncipe.
Refuerzo de la seguridad
La presión migratoria también ha alterado la actividad cotidiana de la ciudad. Este sábado, festivo del 15 de agosto, las calles presentan una actividad muy inferior a la habitual y numerosos establecimientos permanecen cerrados. Los comercios que sí han abierto, principalmente supermercados, cuentan con vigilancia.
El dispositivo desplegado en el municipio incluye a cerca de 1.500 agentes de la Guardia Civil y la Policía Nacional, además de efectivos militares. En el lado marroquí, las autoridades han reforzado igualmente la vigilancia en las montañas, las playas y las carreteras próximas a Ceuta.
Fuentes policiales han señalado también problemas operativos en los controles fronterizos, entre ellos deficiencias en el sistema de climatización y dificultades con los medios de identificación. La reorganización de los turnos tras la llegada de un nuevo inspector habría generado asimismo cierta confusión entre los agentes.
Detenido un hombre con antecedentes por terrorismo
Precisamente durante los controles fronterizos, la Guardia Civil ha detenido a un ciudadano con antecedentes por terrorismo y otros delitos, sobre quien además pesaba una orden de detención internacional emitida a través de Interpol.
El detenido permanece en Ceuta mientras se completan los trámites necesarios para determinar y ejecutar su eventual extradición.
La situación en la ciudad continúa siendo objeto de un estrecho seguimiento por parte de las autoridades españolas y marroquíes, especialmente ante el temor de que puedan producirse nuevos intentos de entrada masiva en los próximos días.


