La Asociación de Empresarios de la Construcción advierte de posibles obras con mano de obra no regularizada, reclama controles y pide mantener la inversión pública para evitar una caída de la actividad
La Asociación de Empresarios de la Construcción de Ceuta ha expresado su preocupación por la evolución de la actividad del sector y por las consecuencias que la situación actual de la ciudad puede tener sobre las empresas, los autónomos y el empleo.
La organización empresarial asegura haber detectado durante las últimas semanas un incremento considerable de pequeñas obras y reformas en viviendas particulares que, según los indicios observados por profesionales del sector, podrían estar realizándose mediante la contratación de mano de obra no regularizada.
Entre los indicios que han despertado la preocupación del sector se encuentran la realización de trabajos durante horarios nocturnos, la aparición y acumulación de escombros en lugares donde anteriormente no se producían y determinados cambios en la demanda habitual de materiales básicos.
Ante esta situación, la Asociación afirma haber trasladado sus preocupaciones a la Delegación del Gobierno en Ceuta, al ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, y a la Dirección Provincial del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE).
El objetivo es que, desde sus respectivos ámbitos de competencia, se adopten las medidas de inspección y control necesarias ante la posible utilización de mano de obra irregular.
Preocupación por la competencia desleal
El sector advierte de que la prolongación o consolidación de estas prácticas podría generar una situación de competencia desleal frente a las empresas y autónomos que sí afrontan los costes laborales, fiscales, administrativos y de seguridad exigidos por la legislación.
La Asociación alerta además de las consecuencias asociadas a la economía sumergida. Entre ellas cita los efectos laborales y fiscales, así como los posibles riesgos para la seguridad y la calidad de los trabajos realizados.
Por ello, reclama que las administraciones competentes vigilen el incremento de actividades que puedan desarrollarse al margen de la legalidad y garanticen unas reglas de competencia iguales para todos.
Temor a una caída de la inversión pública
La construcción también muestra su preocupación por la evolución de la inversión pública en Ceuta.
Según la Asociación, la situación actual puede estar provocando que una parte importante de los recursos se concentre en actuaciones de emergencia relacionadas con el acondicionamiento de espacios destinados al alojamiento temporal de migrantes.
El sector entiende la necesidad de responder a una situación excepcional, pero considera necesario que estas actuaciones no terminen desplazando o retrasando inversiones destinadas a infraestructuras y equipamientos permanentes que necesita la ciudad.
La organización empresarial considera especialmente importante mantener una programación estable de inversiones públicas que permita a las empresas planificar su actividad y garantizar la continuidad de los proyectos.
Los inversores privados también frenan sus proyectos
A esta situación se suma, según el sector, una pérdida de confianza entre promotores e inversores privados, especialmente en el ámbito inmobiliario.
La incertidumbre sobre la evolución futura de Ceuta y sobre las decisiones que puedan adoptarse durante los próximos meses estaría llevando a potenciales inversores a posponer o descartar nuevos proyectos inmobiliarios y de construcción.
La Asociación advierte de que una caída de la inversión privada tendría un impacto considerable sobre el sector. La reducción progresiva de la cartera de obras afectaría a la capacidad de las empresas y autónomos para mantener su actividad y sus puestos de trabajo.
Más del 70% de la actividad depende de la inversión pública
La dependencia de la inversión pública es uno de los principales argumentos utilizados por el sector para reclamar estabilidad.
La Asociación señala que más del 70% de la actividad de las empresas de construcción de Ceuta depende de la inversión pública.
Por este motivo, considera que una reducción o retraso de esa inversión, unido a una eventual caída de la inversión privada, podría tener consecuencias directas sobre la continuidad de numerosas empresas y autónomos y sobre el empleo asociado a la construcción.
La organización empresarial alerta además de que la situación de incertidumbre está teniendo repercusión sobre la imagen exterior de Ceuta. A su juicio, la percepción de inestabilidad dificulta que la ciudad pueda presentarse como una plaza fiable para la actividad económica y puede perjudicar la llegada de nuevas inversiones públicas y privadas.
Reclaman una solución estable para Ceuta
El sector de la construcción reclama una solución definitiva y duradera a la situación de crisis que atraviesa la ciudad.
La Asociación considera que la respuesta no puede limitarse a medidas coyunturales o de emergencia. En su opinión, es necesario ofrecer certidumbre sobre el futuro de Ceuta a medio y largo plazo.
El sector asegura comprender y respetar la necesidad de responder a una situación excepcional. Sin embargo, considera imprescindible que esa respuesta no comprometa la continuidad de la actividad económica ordinaria, el mantenimiento del empleo ni la generación de nuevas oportunidades de inversión.
La Asociación de Empresarios de la Construcción de Ceuta reclama, en definitiva, controles frente a la posible economía irregular, reglas de competencia justas y una programación estable de inversiones que permita a las empresas seguir apostando por la ciudad.



