El expresidente del PSOE apoya la celebración de elecciones ante la falta de aprobación presupuestaria y el proceso judicial referido al ‘caso Zapatero’, aunque mantiene la presunción de inocencia de su antiguo compañero.
VALENCIA – Felipe González, exjefe del Gobierno, ha tomado una postura política relevante al solicitar públicamente, y por primera ocasión, la convocatoria de elecciones generales anticipadas en España para el presente año. En un acto organizado por la Asociación Valenciana de Empresarios (AVE), ante destacados representantes del ámbito económico nacional, González ha instado a Pedro Sánchez a atender el sentir de la ciudadanía y afrontar las consecuencias de gobernar sin un presupuesto aprobado.
Esta declaración incrementa la presión interna sobre la Moncloa, especialmente en un contexto marcado por la investigación judicial y el escrutinio institucional sobre el también exmandatario José Luis Rodríguez Zapatero.
Razones del órdago: bloqueo presupuestario y respeto por la ciudadanía
Al ser consultado sobre la posibilidad de un adelanto electoral, González fue claro: “Es la primera vez que lo afirmo: deberían celebrarse este año. Es necesario mostrar respeto hacia la ciudadanía”.
El exlíder socialista fundamentó su posición en la incapacidad del Ejecutivo para aprobar las cuentas públicas y subrayó que las consecuencias derivadas del incumplimiento y bloqueo de las obligaciones constitucionales presupuestarias “deberían repercutir” en una democracia sana. Además, afirmó que un liderazgo adecuado debe ser “no interesado”, es decir, ejercido en beneficio de la población y no para favorecer intereses propios o partidistas.
El impacto del caso Zapatero: repercusiones nacionales y personales
Otro eje central en su intervención fue la situación judicial de José Luis Rodríguez Zapatero, que está siendo investigado en la Audiencia Nacional por supuestamente liderar una red de tráfico de influencias vinculada a contratos públicos y la aerolínea Plus Ultra. González manifestó su profunda preocupación respecto a este asunto:
“El auto del juez me causó una gran impresión. Esto afecta al país, a nuestro partido y también a nivel personal”.
No obstante, el expresidente marcó distancias entre la gravedad del proceso y las capacidades de Zapatero. Valoró positivamente el enfoque “altamente respetuoso con las garantías legales” del magistrado y defendió que la presunción de inocencia del exmandatario es “totalmente indiscutible”. Aun así, añadió con cierto sarcasmo que no cree que Zapatero tenga “la capacidad para organizar una ingeniería financiera compleja ni la experiencia para comprender estructuras offshore”.
Oposición a la moción de censura
A pesar de su crítica evaluación y su solicitud de adelanto electoral, Felipe González se mostró contrario a que la oposición presente una moción de censura en el Congreso de los Diputados.
Según opinó, esa acción política sería contraproducente, pues serviría como una “distracción” dentro del Parlamento y desviar la atención de la gravedad real que supone la situación judicial de Zapatero y el informe elaborado por la UDEF. Con su propuesta de acudir a las urnas, González se alinea con partidos que apoyan la legislatura, como el PNV, los cuales han señalado que en el actual contexto “no todo está permitido”, profundizando las diferencias dentro del bloque de investidura.


