El Rey defiende ante Emmanuel Macron y Pedro Sánchez que la protección de la frontera exterior de la UE debe ser una responsabilidad compartida: «No podemos afrontar solos una responsabilidad que es de todos»
Madrid, 29 de septiembre de 2026.— Felipe VI ha aprovechado la visita de Estado del presidente francés, Emmanuel Macron, para reclamar una mayor implicación de la Unión Europea en la protección de sus fronteras exteriores y, en particular, ante la presión migratoria que afronta Ceuta.
Durante la cena de gala ofrecida en el Palacio Real en honor de Macron y su esposa, Brigitte Macron, el Rey subrayó la necesidad de que los Estados miembros refuercen su cooperación y compartan los recursos destinados a garantizar la seguridad de las fronteras europeas.
«Debemos también ser más eficaces y solidarios en la protección de la frontera exterior de la Unión», afirmó Felipe VI. El Monarca calificó de «inaceptable» lo ocurrido en Ceuta y describió el episodio como una «intrusión masiva de decenas de miles de personas violando una frontera española que es, también, una frontera europea».
A juicio del Rey, aquella situación supuso un importante desafío desde el punto de vista de la seguridad y el orden público y puso de manifiesto la necesidad de reforzar la colaboración entre los países de la Unión.
«Los países europeos que soportamos una mayor presión por encontrarnos en la frontera exterior de la UE no podemos afrontar solos una responsabilidad que es de todos», señaló.
Más cooperación europea
El mensaje del jefe del Estado coincide con la petición española de una mayor presencia de las instituciones europeas en Ceuta y Melilla. El objetivo es reforzar la cooperación y los recursos destinados a la gestión y protección de las fronteras exteriores de la Unión.
Felipe VI defendió, además, la necesidad de preservar la unidad europea ante un escenario internacional marcado por nuevos desafíos de seguridad. En este contexto, reivindicó «la mejor versión de Europa» y llamó a los Estados miembros a seguir trabajando juntos para mantener su capacidad de influencia.
El Rey también aludió a la protección de infraestructuras y cadenas de suministro ante las nuevas amenazas que afectan al continente. En su intervención reclamó que Europa disponga de la capacidad necesaria para proteger sus intereses estratégicos y responder de forma coordinada a los desafíos de seguridad.
El Senado rechaza el Tratado de Amistad con Francia
Las palabras de Felipe VI se produjeron el mismo día en que el Senado rechazó el Tratado de Amistad y Cooperación entre España y Francia, firmado hace tres años por Pedro Sánchez y Emmanuel Macron en Barcelona.
La votación de la Cámara Alta se saldó con 142 votos en contra, 106 a favor y una abstención, impidiendo la ratificación del acuerdo en los términos en los que fue presentado.
El rechazo se produjo durante la visita de Estado de Macron a España y pocas horas antes de la cena de gala en el Palacio Real.
El Tratado había sido objeto de controversia, entre otros aspectos, por las disposiciones relativas a la participación de representantes franceses en determinadas reuniones vinculadas al Consejo de Ministros español. El Tribunal Constitucional había considerado recientemente que el acuerdo no vulneraba la Constitución, después de que ambos países precisaran mediante un canje de notas el alcance de esas disposiciones.
Según esas aclaraciones, la eventual presencia de un ministro francés se produciría «en los márgenes» y en una reunión separada del Consejo de Ministros.
Un acuerdo que queda sin recorrido parlamentario
El rechazo del Senado supone el final de la tramitación del tratado en su actual forma, al tratarse de un texto cerrado que no podía ser modificado mediante enmiendas.
La votación impide, por tanto, que el acuerdo continúe su recorrido parlamentario y deja sin efecto la posibilidad de que Congreso y Senado alcanzaran un texto alternativo mediante una comisión mixta.
La coincidencia entre el rechazo parlamentario del tratado y la visita oficial de Macron ha añadido un elemento de tensión institucional a una jornada en la que Felipe VI ha situado, ante el presidente francés y el jefe del Gobierno español, la protección de las fronteras exteriores europeas entre las prioridades de la cooperación entre los Estados miembros.



