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martes, septiembre 29, 2026
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CEUTA, ¿UNA CIUDAD PARA QUEDARSE?

La vivienda, la marcha de los jóvenes y la incertidumbre económica plantean una pregunta que va mucho más allá de la crisis actual: ¿puede Ceuta ofrecer un proyecto de vida a las próximas generaciones?

Durante semanas Ceuta ha hablado de inmigración, fronteras, retornos, seguridad y enfrentamientos políticos. La crisis actual es de enorme magnitud y exige respuestas excepcionales.

Pero sería un error pensar que esta es la única crisis de Ceuta.

Mucho antes ya existían dos problemas estructurales que condicionaban nuestro futuro: el desempleo y la vivienda. Dos problemas que la ciudad arrastra desde hace años y a los que las políticas desarrolladas por el Gobierno de la Ciudad no han conseguido dar una respuesta suficiente.

Y detrás de ambos aparece una pregunta inquietante:

¿siguen creyendo nuestros jóvenes que merece la pena construir su vida en Ceuta?

Una crisis puede durar meses. Una generación que se marcha puede no regresar.

Vivienda y empleo: dos caras del mismo problema

Ceuta no es ajena a la grave crisis de vivienda que actualmente afecta al conjunto de España.

Pero aquí existe una diferencia importante: para los ceutíes el problema de la vivienda no es nuevo.

La escasez de suelo, las limitaciones territoriales, una oferta insuficiente y las dificultades para desarrollar nuevas promociones han convertido desde hace décadas el acceso a la vivienda en uno de los problemas estructurales de la ciudad.

Lo que ahora preocupa a buena parte de España, Ceuta lleva muchos años padeciéndolo.

Y para los jóvenes sus consecuencias son especialmente importantes. Independizarse resulta difícil cuando a los elevados precios de compra y alquiler se suma un mercado laboral que tampoco ofrece suficiente estabilidad.

Los últimos datos disponibles siguen situando el desempleo ceutí muy por encima de la media española.

Sin trabajo no hay vivienda. Y sin vivienda ni trabajo difícilmente puede construirse un proyecto de vida independiente.

Una realidad que no nació con la crisis migratoria

Aquí conviene detenerse.

Juan Vivas lleva más de 25 años gobernando Ceuta. Un cuarto de siglo durante el cual vivienda y desempleo han continuado siendo dos de las grandes preocupaciones estructurales de la ciudad.

Naturalmente, no todo depende de la Ciudad Autónoma. El Estado tiene competencias esenciales y Ceuta presenta condicionantes territoriales y económicos muy particulares.

Pero después de 25 años de gobierno también resulta legítimo evaluar los resultados.

Y esas dos grandes asignaturas continúan pendientes.

Por eso resulta llamativo que Vivas se presente ahora como principal defensor de Ceuta ante la nueva crisis cuando Ceuta ya sufría antes otras dos graves crisis que afectan directamente al futuro de sus ciudadanos: la vivienda y el desempleo.

La actual emergencia migratoria es excepcional por su magnitud y requiere soluciones urgentes. Pero no debería servir para borrar del balance político los problemas que estaban aquí antes de que comenzara.

Ceuta tenía paro antes de esta crisis.

Tenía problemas de vivienda.

Y tenía jóvenes que encontraban fuera mejores perspectivas para desarrollar su vida.

Cuando estudiar fuera termina significando marcharse

Ceuta está acostumbrada a que muchos jóvenes salgan a estudiar a Málaga, Granada, Sevilla, Madrid u otras ciudades.

Eso no es un problema.

El problema aparece cuando salir a estudiar se convierte en el primer paso de una marcha definitiva.

Durante esos años encuentran oportunidades laborales, establecen relaciones y empiezan a construir una vida fuera. Para conseguir que regresen, Ceuta debe ofrecer algo más que arraigo y nostalgia.

Necesita empleo cualificado, vivienda asequible, inversión y oportunidades profesionales.

No podemos pedir a nuestros jóvenes que se queden simplemente porque quieran a Ceuta.

Hay que ofrecerles una Ceuta en la que puedan quedarse.

La crisis actual no puede ocultar las anteriores

La emergencia migratoria requiere también colaboración entre administraciones. Sin embargo, hemos asistido a un creciente enfrentamiento entre el Gobierno de la Ciudad y el Gobierno de España.

Más allá de determinar quién tiene razón en cada episodio, existe una evidencia: si la falta de colaboración institucional dificulta o retrasa las soluciones, quien sale perjudicada es Ceuta.

Juan Vivas es dirigente del Partido Popular, pero ante todo es presidente de la Ciudad. Y debería plantearse si mantener una confrontación permanente y proyectar continuamente la imagen de una Ceuta desbordada beneficia realmente a los intereses de los ceutíes.

¿Qué piensa una familia que estaba planteándose comprar aquí una vivienda? ¿Un empresario que estudia invertir? ¿Un joven que duda entre regresar a Ceuta o establecerse definitivamente en la península?

La batalla política puede durar unas semanas.

Ceuta puede tardar años en recuperar la confianza perdida.

Ceuta tiene más de una crisis

Cuando disminuya la actual presión migratoria seguirán aquí los problemas que ya estaban antes.

Seguirán los jóvenes buscando trabajo.

Seguirán las dificultades para independizarse.

Seguirá faltando vivienda asequible.

Y seguirá pendiente un modelo económico capaz de generar oportunidades.

La crisis migratoria es grave y extraordinaria. Pero Ceuta no nació en crisis el día que comenzaron las llegadas masivas.

Llevaba décadas conviviendo con otras dos grandes lacras: desempleo y dificultades de acceso a la vivienda.

Y después de más de 25 años de Gobierno de Juan Vivas, ambas siguen esperando una solución suficiente.

Quizá por eso deberíamos hacer a cualquier joven ceutí una pregunta muy sencilla:

«¿Dónde imaginas tu vida dentro de diez años?»

Si responde Ceuta, tendremos una oportunidad.

Si cada vez más jóvenes responden Málaga, Madrid, Sevilla o cualquier otra ciudad porque allí encuentran vivienda, empleo y perspectivas que aquí no tienen, estaremos ante un problema mucho más profundo que cualquier emergencia coyuntural.

Porque las ciudades no empiezan a desaparecer cuando sus habitantes hacen las maletas.

Empiezan mucho antes: cuando dejan de imaginar su futuro en ellas.

Palabras clave: Ceuta, vivienda, crisis de vivienda, jóvenes, paro, desempleo juvenil, Juan Vivas, futuro de Ceuta, Gobierno de Ceuta, crisis migratoria, empleo, inversión.

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