Modric cede su lugar en una notable actuación de Bellingham, su sucesor en el Madrid. Kane anotó dos veces y Rashford puso el broche en el adiós de Modric a su última Copa del Mundo.
Inglaterra llegó a Estados Unidos con serias intenciones. Gracias a una destacada actuación de Harry Kane y Jude Bellingham, los Three Lions superaron a una Croacia con Luka Modric superado y sin soluciones. Marcus Rashford selló la victoria en la segunda parte, reafirmando el planteamiento de Thomas Tuchel, quien responde así a las críticas y muestra su firme candidatura en la competición. Los goles de Baturina y Sucic no alcanzaron para detener la caída del equipo balcánico.
Modric inició el torneo en Dallas con la misma ilusión que un debutante. Este campeonato representa su quinta participación en Mundiales (seis si se considera Sudáfrica 2010). Su carrera ha tenido momentos brillantes y la gran sombra de la final en Rusia 2018. Con más experiencia reflejada en sus primeras canas, en la etapa final de su carrera busca despedirse en la competición que lo consagró y que le valió el Balón de Oro.
Imponente Harry Kane
El plan de Croacia parecía viable sobre el papel, pero pronto se convirtió en un desorden. Aunque Sutalo tuvo una primera oportunidad al inicio, la defensa se descompuso rápidamente. Modric cometió un error inusual, al levantar demasiado la pierna en una disputa de balón y golpear la cara de Madueke, lo que originó un penalti claro. El capitán asumió su fallo sin protestas.
Desde los once metros, el portero Livakovic detuvo el primer disparo de Kane, pero por adelantarse sobre la línea hubo repetición. El VAR confirmó la infracción y Kane no desaprovechó la segunda oportunidad, consolidándose como el máximo goleador de penales en la historia de los Mundiales.
Croacia intentó reaccionar y trabajó duro para crear oportunidades, aunque enfrentó dificultades para superar a una Inglaterra bien replegada. A los treinta minutos, Martin Baturina devolvió la esperanza tras un preciso pase de Sucic, con un potente disparo imposible para Jordan Pickford. Sin embargo, Croacia erró al pensar que el marcador se mantendría igual hasta el descanso.
Pocos minutos antes del entretiempo, a balón parado y tras un córner, Declan Rice envió un pase exacto al área pequeña para que Kane, aprovechando la confusión defensiva, anotara su segundo gol. Con esta actuación, se convierte junto a David Beckham en uno de los dos jugadores ingleses que han marcado en tres Mundiales distintos.
En el tiempo añadido, pese a las protestas inglesas por un posible fuera de juego de Perisic, Sucic igualó el marcador, aunque la alegría fue corta.
Gol de Bellingham y despedida de Modric
En el reinicio, Jude Bellingham logró un gol decisivo tras encontrar un espacio entre Vuskovic y Joško Gvardiol. El centrocampista del Real Madrid avanzó con fuerza hasta superar al portero Livakovic, firmando un tanto que dejó en desventaja a Croacia.
A partir de entonces, la situación empeoró para el conjunto croata. La defensa, antes sólida, mostró fisuras y Modric se vio claramente superado en el mediocampo. Sin control del ritmo del partido y con menor capacidad física, la edad comenzó a influir. El entrenador Dalic decidió sustituirlo cerca de la hora de juego, momento en que el público en Dallas brindó una emotiva ovación al veterano jugador. Aunque su rendimiento fue discreto, su legado permanece intacto. Con la entrada de Kovacic, Croacia intentó aumentar su intensidad, pero no generó oportunidades claras.
El marcador cómodo dio opción a Tuchel para rotar el equipo. Anthony Gordon, poco destacable, fue reemplazado por Marcus Rashford, reciente incorporación del FC Barcelona. Rashford, tras recibir un pase de Bukayo Saka y realizar dos recortes dentro del área, firmó el cuarto tanto que sentenció el encuentro. Inglaterra confirma así su fortaleza, mientras el veterano Modric comienza a dejar atrás su etapa en la élite.



