CEUTA. — Una entrada masiva hacia el campamento habilitado en el puerto de Ceuta generó momentos de tensión y la actuación de la Policía Nacional. La Unidad de Intervención Policial (UIP) empleó cargas junto con material antidisturbios para frenar a centenares de migrantes, entre ellos jóvenes y menores, que corrían para tratar de acceder al área.
Durante los enfrentamientos se oyeron explosiones y se atendió a varias personas con contusiones, presencia de sangre e irritaciones oculares provocadas por los productos químicos usados. Esta situación también provocó un colapso en el tráfico y alteró la rutina matinal de la ciudad, coincidiendo con la hora en que los residentes se dirigían a sus trabajos y colegios.
Despliegue de seguridad y control
En las inmediaciones del puerto, donde siguen reunidas numerosas personas esperando alojamiento, la situación se mantiene delicada:
- Presencia policial: Más de 150 agentes de la Policía Nacional (UIP), junto a la Guardia Civil (GRS) y miembros del Ejército (Regulares), establecen un cordón para dirigir el flujo migratorio.
- Incremento de presión: La llegada de nuevos grupos desde distintos puntos, como el asentamiento del Trampolín, aumenta la tensión, debido al efecto llamada que atrae a más personas.
- Control progresivo: Después de los momentos más complicados, las fuerzas de seguridad organizaron a los migrantes en filas para regular de manera escalonada el ingreso al área de acogida del puerto, diseñada para alojar a más de 1.500 personas.




