La Casa Blanca ha reaccionado a la crisis migratoria que vive Ceuta con un duro mensaje en el que responsabiliza a las políticas del Gobierno español de la situación registrada en la frontera con Marruecos.
En declaraciones a la agencia Efe, la portavoz de la Casa Blanca, Ana Kelly, aseguró que los acontecimientos en la ciudad autónoma son consecuencia de lo que calificó como “políticas globalistas de extrema izquierda” impulsadas por España y otros países europeos.
“El presidente Trump lleva tiempo advirtiendo a Europa de las consecuencias de seguir implementando políticas globalistas de extrema izquierda, como facilitar la migración masiva. España y otros países que han adoptado esta filosofía destructiva deberían rectificar de inmediato o se arriesgan a su propia desaparición”, afirmó Kelly en declaraciones a Efe.
Las manifestaciones de la portavoz de la Casa Blanca llegan en plena crisis migratoria en Ceuta, donde miles de personas procedentes de Marruecos han intentado acceder de forma irregular a territorio español a través del espigón fronterizo, obligando a movilizar un importante dispositivo de seguridad y reabriendo el debate sobre la protección de las fronteras exteriores de la Unión Europea.
Las palabras de la Administración estadounidense suponen una de las críticas más contundentes dirigidas hasta el momento contra la política migratoria del Ejecutivo español, al considerar que la gestión de la inmigración irregular constituye un factor determinante en el incremento de la presión migratoria sobre las fronteras europeas.
La crisis en Ceuta continúa generando reacciones internacionales y mantiene abierta la discusión sobre las estrategias de control fronterizo, la cooperación con Marruecos y la respuesta que deben ofrecer los Estados miembros de la Unión Europea ante el aumento de los flujos migratorios irregulares.



