Las fuerzas de seguridad junto con la Marina Real marroquí han rescatado a cientos de personas en una jornada crítica que recuerda las anteriores crisis en la frontera de la valla. Los agentes denuncian la insuficiencia de recursos y alertan sobre un posible «efecto llamada» debido a las recientes resoluciones judiciales.
Ceuta — La presión migratoria en Ceuta alcanzó este miércoles niveles sin precedentes. Los guardias civiles presentes en la zona califican esta jornada como excepcional —“Esto rompe cualquier récord”, señalan—, estimándose que aproximadamente mil personas fueron rescatadas del mar gracias a las operaciones realizadas por el Servicio Marítimo de la Guardia Civil y la Marina Real de Marruecos.
Desde primeras horas se han observado embarcaciones y patrulleras saturadas de migrantes en las aguas cercanas a Ceuta y en las playas contiguas. La magnitud del flujo migratorio recuerda los episodios masivos que solían concentrarse en el perímetro fronterizo de la valla, aunque ahora el desplazamiento se produce principalmente por vía marítima.
“Resulta imposible hacer frente a esta elevada presión migratoria. La Guardia Civil está sobrecargada, trabajando al máximo y utilizando embarcaciones incluso donde no hay disponibles”, indican fuentes del operativo en el lugar.
Escasez de recursos y esfuerzo adicional operativo
Para atender la situación de emergencia, el Servicio Marítimo ha tenido que hacer uso de embarcaciones del Grupo de Especialistas en Actividades Subacuáticas (GEAS), en un entorno marcado por la limitación y el desgaste de las unidades navales disponibles.
En tierra, personal de la Unidad de Seguridad Ciudadana (USECIC), junto con patrullas de la Guardia Civil y la Policía Nacional, permanece desplegado en varios puntos de la ciudad para localizar y asistir a las personas que logran alcanzar la costa nadando.
Aumento histórico y alerta de las organizaciones
Las aproximadamente mil personas interceptadas este miércoles se suman a las 600 captadas el martes, consolidando a Ceuta como el principal foco de presión migratoria en España. Desde la Asociación Española de Guardias Civiles (AEGC) y otros grupos del cuerpo advierten sobre un “claro efecto llamada” tras la reciente decisión del Tribunal Supremo sobre las devoluciones en caliente en el mar, temiendo que las entradas sigan aumentando preocupantemente con la llegada de agosto.
Aunque las autoridades afirman mantener la coordinación para ofrecer respuestas desde Madrid, las fuerzas de seguridad insisten en que la realidad en el terreno supera la capacidad de respuesta actual y requieren un refuerzo urgente en personal y medios materiales.



