El equipo dirigido por Diego Simeone se adelantó con un gol de Marcos Llorente, pero acabó cayendo (2-1) tras los tantos de Szoboszlai y Mac Allister que aprovecharon errores en la salida de balón rojiblanca.
El Atlético de Madrid inició su andadura en esta edición de la Liga de Campeones con una derrota en territorio británico, cayendo por dos goles a uno ante el Liverpool en el estadio de Anfield. Bajo la dirección de Diego Pablo Simeone, los madrileños tuvieron un buen comienzo y lograron ponerse por delante, pero la presión alta del conjunto local, liderado por Andoni Iraola, y las imprecisiones defensivas de los rojiblancos inclinaron el partido a favor de los ingleses, sumando la segunda derrota consecutiva al comienzo de la temporada oficial.
El partido arrancó con un ritmo intenso propio de las grandes citas europeas. Tras una primera chance para el Liverpool causada por una pérdida de Koke que Alexander Isak no aprovechó, el equipo español tomó el control del balón y aplicó su estrategia sobre el césped. Este dominio culminó en el primer tanto a los 17 minutos: una combinación en tres cuartos de campo permitió a Julián Álvarez enviar un pase al espacio para que Marcos Llorente se incorporara y definiera con calma frente al portero Alisson Becker, poniendo el 0-1 parcial en un estadio donde había dejado gratos recuerdos europeos.
A pesar de contar con la ventaja y presentar opciones de ampliar la distancia con disparos desde fuera del área por parte de la atacante argentina, el Liverpool elevó su presión al final de la primera mitad. Un fallo en la circulación defensiva del Atlético cerca del descanso fue aprovechado por Dominik Szoboszlai en el minuto 40, quien disparó con precisión para batir a Jan Oblak y equilibrar el marcador antes del descanso. La dinámica favorable para los locales se ratificó poco después de reanudarse el juego cuando Alexis Mac Allister lanzó un potente disparo desde fuera del área que supuso el 2-1 definitivo.
Durante los últimos treinta minutos, el cuerpo técnico rojiblanco buscó revitalizar al equipo con la entrada de futbolistas como Lookman, Grimaldo, Le Normand, Hjulmand y Jonathan David para aportar frescura táctica, pero el Atlético no logró la profundidad ni claridad necesarias para amenazar la portería rival. Tras el partido, Marcos Llorente valoró positivamente el desempeño en la primera parte, aunque reconoció la falta de energía para mantener la ventaja y responder a la exigencia física impuesta por el Liverpool en su estadio.



